Lo que no pudieron lograr Vicente Fox ni Felipe Calderón, como Presidentes de la República, ahora lo hace Rafael Moreno Valle, como ex Gobernador de Puebla, dejar a su esposa en el cargo.
Tras el dictamen del Tribunal Electoral de la Federación, que declaró válida la elección de gobernador del pasado 1 de julio;Martha Erika Alonso rendirá protesta como Gobernadora del Estado de Puebla. Convirtiéndose en la primera mujer que ocupa este encargo por parte de Acción Nacional y en la segunda en el País, junto con Claudia Pavlovich, en Sonora por el PRI.
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Especulaciones aparte, si con su fallo el Tribunal defendería su autonomía ante el gobierno federal entrante o por el contrario buscaría congraciarse con Morena, el partido en el poder y mayoritario en casi todos los congresos del país, el resultado de tres votos a favor de la anulación de las elecciones contra cuatro, siendo el sufragio decisivo el de su presidenta, Janine Madeline Otálora, queda para un juicio futuro.
Con una carrera partidista verdaderamente meteórica, si se compara con otras, por ejemplo con la propia Margarita Zavala, con historial panista de toda su vida por ser hija de uno de los fundadores de ese partido;Martha Erika Alonso, es miembro activo de Acción Nacional desde 2009.
El cargo electoral del que hoy toma posesión, dirían sus opositores puede interpretarse como regalo navideño o bien como su regalo de cumpleaños, pues la nueva Gobernadora festeja su onomástico el próximo 17 de diciembre.
Sin embargo, el Presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, aunque calificó de antidemocrático el fallo del Tribunal Electoral, advirtió que lo respetaría.Ahora habrá que ver si sus seguidores en Puebla siguen su ejemplo.Sobretodo si se recuerda que el Congreso poblano en su mayoría son de Morena.
La nueva Gobernadora tiene todo el derecho como ejecutiva estatal al beneficio de la duda, su actuación y el tiempo serán los que permitan hacer un juicio veraz y respetuoso sobre ella, pero la historia nos da argumentos para el temor.
De 1928 a 1934 nuestro país vivió una época que los historiadores la denominan “Maximato”, porque quien la encabezaba se hacía llamar “jefe máximo de la Revolución”.
Y aunque ese “jefe máximo” concluyó su periodo presidencial precisamente en 1928, sus sucesores:Emilio Portes Gil, Pascual Ortiz Rubio y Abelardo L. Rodríguez, dicen los historiadores, siguieron al pie de la letra sus instrucciones.
Fue hasta la llegada del general Lázaro Cardenas, a la Presidencia, que concluye este episodio, con la expulsión del país del “jefe máximo” en 1936.
Los poblanos, por el bien de nuestro Estado y por la paz social, esperamos que ese “Maximato” en Puebla, no se convierta en un “rafaelato”.
Tareas y desafíos hay muchos tanto en Puebla como en el Senado de la República en dónde funge como coordinador de la fracción panista, el esposo de la hoy nuestra gobernadora.¿No lo cree ud. así?
11 dic. 201