¿Deben estar sujetas las determinaciones de las instituciones dependiendo de quien logre más alianzas?
Más artículos del autor
Deben estar las determinaciones de las instituciones sujetas a los que mediáticamente avasallen?
¿Deben las instituciones responder a los intereses de grupo?
Estas y muchas más preguntas están en el ambiente poblano en espera de respuestas institucionales que deberán ser, absolutamente, conforme a derecho con respecto a si se anulan las elecciones a gobernador del pasado 1 de Julio.
De ellas dependerá su credibilidad y respeto de la ciudadanía.
Si confirman el dictamen que, no obstante tantas irregularidades, violencia y cuestionamientos durante el proceso electoral, emitieran el tribunal electoral de Puebla y el Instituto Electoral del Estado a favor de Martha Erika Alonso, como “triunfadora de la elección”, éste quedaría en entredicho para los seguidores de MORENA.
Si deciden la anulación los partidos políticos que apoyaron a la “candidata ganadora “, inmediatamente acusarían a esas instituciones de estar al servicio del próximo Presidente de la República.
Pues no hay que olvidar que el hoy Presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, aseguró en su momento que, la elección en Puebla había sido un cochinero.
Con ese respaldo, Luis Miguel Barbosa, candidato de la alianza Juntos Haremos Historia - léase MORENA- exigió en su momento el recuento del voto por voto.
En un afán conciliatorio a finales de septiembre se emitió la instrucción de hacer el recuento de los votos emitidos en las 7 mil 174 casillas instaladas en todo el Estado.
El 10 de Octubre el Tribunal Electoral de Puebla ratifica a Martha Alonso como ganadora de la elección por una diferencia de 122 mil 36 votos, equivalente al 4.04% de la votación emitida.
La respuesta no se hizo esperar, el grupo perdedor de la gubernatura pero ganador abrumadoramente del poder legislativo federal, estatal, y los principales municipios con mayor padrón electoral de la Entidad, cuestiona la honestidad, la imparcialidad y el entreguismo a quien, desde su óptica ha sido “ el Gobernador más autoritario, prepotente y ambicioso de los últimos tiempos en Puebla” ( Rafael Moreno Valle), a quien acusan por cierto de querer iniciar un Maximato estatal con su esposa al frente de la gubernatura.
El panorama es desalentador pero la oportunidad de salir adelante es inigualable. Siempre y cuando pensemos en lo que le conviene a la mayoría y no a determinados grupos del electorado.
Respeto a la ciudadanía y al marco de derecho deberán ser las consignas a cumplirse.
¿Usted que opina ?