Miércoles, 20 De Mayo De 2026 | Puebla

OPINIÓN

Reflexiones en torno al primero de julio

Mucho depende de cada uno de nosotros abrir el camino de la esperanza.

María Teresa Galicia Cordero

Doctora en Educación. Consultora internacional en proyectos formativos, investigadora social, formadora de docentes e impulsora permanente de procesos de construcción de ciudadanía con organizaciones sociales. Diseñadora y asesora de cursos, talleres y diplomados presenciales y en línea. Articulista en diferentes medios.

Sábado, Julio 7, 2018

Lo sucesos ocurridos en el país y especialmente en Puebla, ha sido el motivo para escribir estas líneas a manera de reflexión.

Primero. Reconozco que llegué al primero de julio con cierto temor e incertidumbre. Para mí era posible que existiera un macro fraude electoral, sobre todo teniendo el antecedente de la elección del 2017 en el estado de México, en donde el gobierno federal y el estatal acompañado de las autoridades electorales, manipularon el voto realizando acciones comprobables durante el proceso electoral y la votación, para favorecer al candidato del Revolucionario Institucional y que al final legitimaron.

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El domingo pasado acudí tres veces a la casilla correspondiente para votar, la primera y la segunda vez, una larga fila de votantes se formaban en la casilla que me correspondía. Llevaba mi lapicero, porque tal y como lo comprobé al votar, el crayón que me dieron no tenía casi punta y tampoco “pintaba” bien.

Ya en la noche en casa, presencié con asombro algo nunca visto: los tres candidatos a la presidencia de México y el presidente Peña Nieto admitieron la victoria de López Obrador. Sin duda un momento histórico:  el triunfo de un movimiento social de manera pacífica en el país.  

Segundo. Si bien la elección presidencial tuvo resultados muy claros, aun antes de difundirse los Resultados Electorales Preliminares PREP 2018, la votación para gobernador o gobernadora aquí en nuestro estado ha sido complicada, ya que desde el día de las votaciones se presentaron violencia y vandalismo en ciertos puntos rojos en el estado, incluyendo   el uso   de armas de fuego para robar urnas o infundir temor al electorado.

Condeno la violencia y el vandalismo que se han presentado y me uno a la exigencia de aclarar todo lo ocurrido, sin sesgo de partido ni de autoridades estatales y electorales. Ojalá y no se legitime un proceso que muchos ciudadanos poblanos hemos puesto en duda, dado que exigimos quede atrás la operación electoral nacida y reproducida por el priísmo durante décadas. Si se habla de cambio, es necesario que con hechos se recupere la esperanza de los poblanos reformando la legislación inconstitucional, revisando las cuentas públicas y sancionando los actos indebidos de gobiernos anteriores. Mi postura personal es que se legitimen los votos reales que cada uno de los candidatos y candidata a gobernador obtuvieron, sin preferencia de quien gane. Urge limpiar esta situación y el gobierno y las autoridades electorales estatales y federales deben de buscar la manera de transparentar el proceso. Esta elección tiene que ser cristalina y el gobierno no debe guardar silencio ante la gravedad de la situación actual.

Tercero. Me preocupa la polarización que se presenta en las redes sociales, en donde se pierde la objetividad y el análisis de los hechos en su justa dimensión. Puedes leer comentarios, fotos o videos especialmente, en donde se aprecia un fanatismo exagerado o la descalificación a priori de todo lo que se informa o comenta. Triste ver la ausencia de una reflexión crítica.

Vi el avance del documental titulado “Castas: racismo, elitismo y despotismo en México ¿México es una sociedad racista?” cuyo objetivo es generar una reflexión sobre el racismo, que va de la mano del clasismo. Según el CONAPRED al 55 por ciento de las personas se les insulta por su color de piel, existe una correlación entre raza y clase: a mayor estatus socioeconómico mayores rasgos caucásicos y a menor estatus, mayores rasgos mestizos e indígenas. Reflexionando en muchas de las situaciones que se han presentado dentro de la opinión pública, pienso que Andrés Manuel en su posicionamiento a través del cual expresa que “Por el bien de México, primero los pobres” y de “quitarle a los de arriba para darles a los de abajo” muestra una forma de ser asociada a lo mestizo y lo indígena, algo que al parecer “molesta” de alguna manera a ciertos sectores sociales en el país.

Es una hipótesis personal, considerando que el racismo es uno de los peores problemas de México, ya que refuerza la desigualdad porque una minoría discrimina a la mayoría y en donde la AMLO fobia se hace presente.

Cuarto. En México vivimos 123.5 millones de personas (INEGI, 2017) 53.4 millones vive en pobreza y el 7.8 por ciento en pobreza extrema (Coneval, 2016). Está dentro del 25 por ciento de países con mayores niveles de desigualdad (OCDE, 2018) donde el uno por ciento de las familias concentra el 22.8 por ciento del ingreso total (CEPAL, 2017). Nuestro país ocupa el lugar 29 entre los países más corruptos (Transparencia Mexicana, 2018).  Más del 10 por ciento de las niñas de trece a quince años no van a la escuela, tampoco el 50.2 por ciento de las adolescentes de 16 a 19 años y el 75.3 por ciento de las jóvenes de 20 a 24 años (INMUJER, 2018).  Doscientos dos mil millones de dólares es la deuda externa bruta del sector público federal (SHCP, 2018) y   en este año tenemos ya un 4.51 de inflación anual   a mayo 2018 (Banco de México).

Estos pocos indicadores nos muestran la realidad de nuestro país y que pareciera que muchos mexicanos aún quieren mantener dado que ven el triunfo de AMLO como “la amenaza de los bárbaros en contra de la vida de los civilizados” como lo escribe en un brillante texto Miguel Ángel Rodríguez.

Quinto.  Cierto, el país no es de AMLO y mucho depende de cada uno de nosotros abrir el camino de la esperanza para el cambio.  Sé que muchos familiares, amigos, colegas y yo tendremos los ojos, la mente y el corazón bien abiertos, conformando la oposición organizada ante cualquier incongruencia que se presente.

No ganó en realidad AMLO pienso yo, fue la ira, la injusticia, la desigualdad, la creciente pobreza, la inequidad lo que determinó la elección de muchos mexicanos, tanto que también el Congreso de la Unión estará integrado en su mayoría por candidatos de MORENA.

Cierto también que no todos sus representantes son los idóneos y muchos ya cuentan con una experiencia que no les favorece por su historial de “chapulines” y otros más que no concuerdan con los estereotipos del ciudadano ejemplar, pero quiero confiar en que la persistencia que mantuvo a López Obrador y al movimiento social que él construyó permita que los ideales que abanderó se concreten por el bien de todos.

Por lo pronto, porque aún faltan seis meses de este gobierno, confiemos que es posible recuperar la esperanza para nuestro país y nuestro estado respetando el marco legal que deben de tener todas las elecciones.

Termino con un canto, que por lo menos a mí, me parece esperanzador.

 “Cuál es la manera de parar la guerra, cuál es la enseñanza que el dolor encierra, tanto hemos llorado y no perdimos la voz. Ya que caminamos entre lodo y lodo, hoy armamos una patria para todos, juntos terminemos esta historia de horror.

Gritamos basta, basta, basta, cantamos vamos, vamos, vamos, decimos canta, canta, canta   es un hoy despierto y ya llegamos.

Puede más que el miedo, la alegría, tantos años resistiendo, pero ha llegado el día. El mañana es una alegoría, veo una tierra para todos, veo una tierra tuya y mía “

Beatriz Gutiérrez Müller 

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