¿Por dónde empiezo? Sin querer sonar repetitiva, en este mismo espacio he escrito en diversas ocasiones sobre los posibles escenarios a los que nos enfrentaríamos, al aplicarse por primera vez el principio constitucional de paridad, hice mención de la resistencia al interior de los institutos políticos, por postular a mujeres a cargos de elección popular, se habló desde que era un “problema”, de “simulación” de la “falta de permiso del esposo”, y se argumentó que “no había mujeres preparadas para los encargos”.
Ese escenario podría generar, Violencia Política Contra las Mujeres (VPCM), era previsible, que a mayor participación de mujeres, la violencia en contra de quienes participarán como candidatas podría hacerse presente, no lo ignorábamos, lo que sí no conocíamos era la manera en que podría materializarse, ahora lo sabemos.
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¿Cómo prevenir algo que desconocíamos? Es cierto que la información es un elemento indispensable para saber que la violencia política contra las mujeres tiene muchas manifestaciones, que situaciones que eran vistas como “normales” por las militantes de los partidos políticos, ahora está claro que no lo son. El conocer qué es la VPCM, quiénes pueden perpetrar la VPCM y saber qué instituciones son responsables de su prevención y sanción, es un avance, pero me queda claro que no es todo, necesitamos un marco normativo que tipifique la Violencia Política por Razones de Género, como delito electoral y no como delito del fuero común, es necesario que tenga la celeridad y la importancia que se requiere, ¿argumentos? han sido puestos sobre la mesa en este proceso electoral.
La protección y tutela de los derechos político electorales de las mujeres, vive su momento en esta elección, pero la violencia política no puede ser el tema de las campañas, las campañas deben concentrase y centrarse en las propuestas de las y los candidatos, elevando el nivel del debate, contrastando ideas, dando respuestas a las interrogantes de la ciudadanía.
Nada más cierto, que lo que la Magistrada Presidenta del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, Janine Otalora mencionó: “Ejercer un derecho no debería implicar poner en riesgo la integridad, ni la vida. Hagámonos cargo todas y todos, desde nuestros ámbitos de competencia, de la violencia de género”.
Desde el ámbito de la autoridad administrativa electoral, hemos sumado esfuerzos para informar, prevenir y acompañar a las candidatas que lo han solicitado, pero es importante que las candidatas que estén sufriendo amenazas, denuncien y soliciten protección. Si como autoridad electoral desconocemos qué está sucediendo, no podemos actuar en el marco de nuestras competencias, para proteger sus derechos político electorales.
Estamos a 18 días de la Jornada Electoral, tenemos que responderle a la ciudadanía a la altura de las circunstancias, todas y todos las y los actores políticos debemos privilegiar el diálogo, trabajar para fortalecer a las instituciones actuando de manera responsable y con irrestricto apego a derecho, para que con nuestro actuar fortalezcamos nuestra democracia. Hoy en una sola voz, en todo el país estamos unidas y unidos para pedir un #AltoALaViolenciaPolítica Sí alcemos la voz, gritemos #AltoALaViolenciaPolítica, pero hagamos el compromiso de hacer la parte que nos corresponde, ni indolencia, ni omisión.
En Twitter @luza1975
Lamento profundamente la perdida de Juany Maldonado y Ericka Cázares, y de las candidatas y candidatos que durante este Proceso Electoral han perdido la vida, que El Eterno las y los reciba y las y los abrace.