“La sexualidad es una dimensión fundamental del ser humano que está íntimamente relacionada con la afectividad, la capacidad para amar y la aptitud para relacionarse con los demás”(Velázquez, 2013).
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La sexualidad es un tema que por lo general cuesta trabajo hablar con los hijos; sin embargo, es importante saber que ésta no se refiere únicamente a cuestiones reproductivas, sino también al autoconocimiento del cuerpo y al desarrollo de valores que en un futuro le permitirá al niño tener relaciones de pareja exitosas. La relación de pareja es un conjunto de características tanto físicas como psicológicas que constituyen uno de los principales ejes que conforman la identidad de cada individuo.
Es importante recalcar el hecho de que la sexualidad abarca diferentes aspectos como lo son el género, la reproducción y los vínculos interpersonales. Dicho esto, es fundamental que la educación sexual se comience desde las primeras etapas del menor y se le vaya constantemente acompañando en su proceso de crecimiento, dado que es necesario que desde temprano se comience a abordar el tema enseñándoles a autoconocerse tanto física como emocional y psicológicamente.
¿Por qué es importante una oportuna y adecuada educación sexual?
El hablar con nuestros hijos sobre tópicos relacionados con la sexualidad, trae una serie de ventajas, dentro de las cuales destaca el hecho que que en un futuro se tenga más probabilidad de relaciones amorosas exitosas, lo cual se da gracias a valores que son inculcados desde temprana edad, los cuales junto con el ejemplo (relación entre padres), los pequeños van incorporando cómo es una relación de pareja.
Asimismo, el propiciar una apropiada educación sexual, favorece a que se promueva la equidad de género. Esto se realiza no solo mediante el ejemplo, sino también a través de establecer obligaciones que se desempeñen por igual en el hogar (independientemente de si es niño o niña).
Por otra parte, otro beneficio de una oportuna educación sexual, radica en que a partir de la misma, se puede prevenir abuso sexual y/o violencia. El hablar de estos temas con los hijos y promover la confianza mutua, son factores que protegen a los niños a caer en este tipo de riesgos, lo cual se puede hacer a partir de enseñarles el respeto de su propio cuerpo y a poner límites con otros. Asimismo, el hecho de tener conocimiento de este tipo de temas, es un aspecto que favorece la prevención futura de infecciones de transmisión sexual y embarazos no deseados.
Finalmente, el fomentar una cercanía con los hijos y tratar temas de educación sexual, permite que se pueda fomentar el autocuidado y una buena autoestima. Además, un aspecto muy importante al abordarla, consiste en enseñarle a los hijos a quererse y valorarse tal cual son.
¿Qué tipo de respuesta debemos darle a nuestros hijos?
Son frecuentes los casos en donde los padres se preguntan qué tanta información o qué tipo de respuestas se le deben de dar a los hijos ante sus interrogantes. Es por esto, que hay que tomar en cuenta que una de las principales cosas que hay que hacer es contestarles SIEMPRE con la verdad, dado que las mentiras o respuestas incompletas tienden a generar ideas distorcionadas.
Asimismo, es importante evitar darles respuestas confusas o contradictorias. Es fundamental que se den explicaciones francas y adaptadas a su edad, usando un lenguaje claro (en ocasiones los ejemplos/metáforas son de ayuda, se puede recurrir a libros o películas para niños que abordan estos temas).
¿Cuánto se les debe de contestar?
-- Las respuestas siempre deben de estar orientadas ÚNICAMENTE a lo que el niño requiere y pregunta, dar información de más, puede confundirlos o ser irrelevante para ellos.
-- Antes de responder, hay que asegurarse qué es lo que quieren saber y por qué, es importante tener un punto de referencia para saber de dónde surgió la duda.
-- Es recomendable preguntar qué es lo que saben al respecto antes de contestar para orientarlos en caso de que se tenga una idea distorcionada al respecto.
Por otra parte, es muy importante tomar en cuenta que cuando se educa a los hijos en sexualidad, también se les deben de inculcar por consiguiente otros aspectos como:
-- Asertividad, impulsar a los hijos a que sepan cuándo decir no y a expresar adecuadamente lo que sienten y piensan.
-- Autoestima: quererse, aceptarse y valorarse.
-- Enseñar a diferenciar las situaciones que no les gustan,no quieren y lo que les incomoda.
-- Propiciar la confianza entre padres e hijos.
Referencias
González, R. N. (2011), Hablemos de sexo con nuestros hijos, Ediciones Palabra: España.
Velázquez, S. (2013), Sexualidad responsible. Educación para una vida saludable: México.