Miércoles, 20 De Mayo De 2026 | Puebla

OPINIÓN

Tango Terrorista en Puebla

Desde la Patagonia y Buenos Aires. En las calles de Puebla. Lo que han visto.

Francisco José Anaya Rodríguez

Máster en Filosofía. Profesor universitario. Analiza la realidad social y política desde las Humanidades y las Ciencias Sociales. Además de en e-consulta escribe para el portal USMEXCHINA.

Miércoles, Mayo 2, 2018

Ayer tuve la agradable sorpresa de conocer a Juan Riobóo y a Catalina Sánchez, bailarines profesionales de tango que desde hace un par de años vienen presentándose en las calles y avenidas de decenas de ciudades latinoamericanas, haciendo de las líneas peatonales de los semáforos su pista de baile.

Encontrarse con el vigor y la belleza de un fragmento de tango bien ejecutado en medio del trajín del tráfico es toda una experiencia. Se trata de bellos segundos de arte en la calle, por lo que les comparto un vídeo:

Más artículos del autor

Catalina nació en El Chaltén, un pequeño pueblo de la Patagonia, enclavado en la cordillera de los Andes. Mientras que Juan, en Buenos Aires, una de las ciudades cuna del tango en Argentina. Ambos decidieron emprender su viaje con el deseo de conocer mundo y compartir la belleza del tango, pero también porque consideran que al exterior de su país se suele tener la falsa idea de que se trata de una danza de elite. Precisamente el peculiar y desconcertante nombre que eligieron para la pareja de baile que forman: “Tango Terrorista”, pretende expresar su oposición a los “puristas” y “mercaderes” del tango que quisieran verlo reservado a “escenarios más formales”.

Juan y Catalina hablan y enseñan la historia del tango con la misma pasión con la que lo bailan. Pero nuestra conversación no sólo giró en torno al baile, me compartieron algunas de las aventuras y desventuras que han vivido en su viaje hasta México. En las calles de las ciudades que han visitado no sólo han tenido su escenario, también un espacio privilegiado de conocimiento de los rasgos comunes y distintivos de los diversos pueblos latinoamericanos. Me han dicho que en varias de las ciudades de México muchos de los “compañeros de semáforo”: mendigos, limpiaparabrisas, vendedores, entretenedores y artistas les han dado muestras de una solidaridad difícil de encontrar en otras latitudes. Pero también me han hablado del lado oscuro de los semáforos.

Y es que los semáforos, al evitar el caos vial y permitir el entrecruzamiento de vehículos y personas, generan, al mismo tiempo, un espacio de encuentro (aunque sea por unos segundos) de todo tipo de realidades sociales al interior de una ciudad, manifestando sus contrastes y contradicciones. Tal vez podríamos señalar que, una buena manera de hacerse una idea del estado social de una ciudad es permanecer un buen rato en los semáforos de sus calles, avenidas y bulevares. Por lo que pienso que uno de los frutos más importante del viaje de Catalina y Juan (probablemente no previsto por ellos) es que les ha permitido (al tiempo que llevan el tango a personas que de otra manera no podrían conocerlo) crecer en conocimiento de la realidad social de América Latina.

Desconozco por cuántos días, en dónde o a qué hora estará presentándose Tango terrorista en Puebla. Sólo sé que por las mañanas o por las tardes de esta semana saldrán elegantemente vestidos y con su equipo de sonido en busca de algún semáforo adecuado donde desplegar su arte. Ojalá tú, amable lector, te encuentres con ellos. Y ojalá te animes a apoyarles, pues se fondean del dinero que reciben en agradecimiento a su baile. 

Vistas: 1296
AL MOMENTO
MÁS LEIDAS

Blogs