Durante décadas los cenáculos literarios del país expulsaron de su círculo a Luis Spota, sin embargo, junto con José Revueltas, logra con mucho mayor alcance el título de cronista social del México de su tiempo a la manera de Honorato de Balzac en la “Comedia Humana” al que con justa pretensión también aspiraría Carlos Fuentes.
Tanto el autor de “La Muerte de Artemio Cruz”, como el propio Spota, realizaron por lo demás una descripción sumamente crítica de la industria cinematográfica nacional, que resultaría de alto grado de atrevimiento en su época, dado el carácter estrecho y entrelazado entre las empresas dedicadas al entretenimiento y los más altos círculos de poder económico y han observado en todos los tiempos.
Más artículos del autor
Ixca Cienfuegos, el personaje de “La Región Más Transparente” que terminaría sus días siendo un guionista de dicha industria, pareciera un alter ego del escritor Mauricio Magdaleno, libretista preferido de Emilio “el indio” Fernández.
En “Diana o la Cazados Solitaria” Carlos fuentes describe los entrañables sets de “Chupaderos” ubicados en las inmediaciones de la ciudad de Durango, al unísono de que hace un relato autobiográfico de sus amoríos con Jean Seberg, sostenidos, en momentos, en que la actriz era objeto del terrible acoso policial por parte del FBI.
Por lo demás, ambos autores coincidirían en el tratamiento novelado de la vida de “María Félix”, uno en “Zona Sagrada”, y el otro en la “Estrella Vacía”, con la peculiar diferencia de que en el caso de Carlos Fuentes tal narración le acarreó el absoluto enojo de la “diva”, en el segundo de ellos, pese a su tratamiento por demás nada complaciente, no sólo no motivo el rechazo de “María”, sino que ella misma protagonizó la versión fílmica que llevara a cabo el realizador Emilio Gómez Muriel.
En su trilogía del poder “Retrato Hablado”, “Palabras Mayores” y “Sobre la Marcha” ofrece un retrato de época que va del trienio final del mandato de Gustavo Díaz Ordaz a la nominación presidencial José López Portillo como abanderado del partido oficial en la época.
Incluso, podemos decir que el valor de la referida trilogía no se circunscribe a la crónica, sino que, al finalizar con un atentado sufrido por el aspirante presidencial que se ha revelado a los lineamientos del titular del poder en funciones, habría alcanzado incluso verdaderos tintes premonitorios en el trágico episodio de “Lomas Taurinas”, acaecido casi veinte años después de haber sido publicada.
En el último relato de la zaga en cuestión, Spota acrisola un personaje de ficción en el líder de la oposición de la época, aglutinada en el “Partido Acción Republicana” quién se reúne con el aspirante presidencial Víctor Ávila Parra un día de “la libertad de prensa” bajo los auspicios del más importante editor del país, el personaje Milton Peralta Garibay claramente inspirado en el senador José Ángel Conchello, llama por razones obvias mi atención, dado que tuve el enorme privilegio de ser asistente de Conchello varios años después de que “Sobre la Marcha” fuera distribuida por las diversas cadenas de librerías del país.
Independientemente de que, asimismo tuvo la enorme oportunidad de tratar en alguna ocasión al célebre “Ministro del Odio”: Donato Miranda Fonseca el claro referente del “alcalde del Puerto de Acapulco” en “Casi el Paraíso”, lamento profundamente encontrar en los relatos de la trilogía en cuestión, una actualidad que bien podrían a movernos a considerarla una lectura obligada en los días que corren.
Decía Alfonso Reyes rememorando a los autores trágicos de Atenas, que “el don profético” es, después de todo, el elemento inherente a todo verdadero gran escritor.