Sábado, 16 De Mayo De 2026 | Puebla

OPINIÓN

Acuexcomac: encausamiento a la oficina presidencial

Seguiré al frente a fin de fincar responsabilidades sobre la extinción de un manantial formidable

Atilio Peralta Merino

Abogado por la Escuela Libre de Derecho. Premio Nacional de Periodismo “Ricardo Flores Magón” en la categoría de Artículo de Fondo. Compañero editorial de Pedro Ángel Palou; y colaborador cercano de José Ángel Conchello y del constitucionalista Elisur Arteaga Nava.

Sábado, Mayo 9, 2026

La política hídrica ha provocado daños enormes en la localidad en las últimas décadas destacándose la extinción del manantial de Acuexcomac, política que se ha venido sucediendo particularmente desde que fue concesionado el servicio público de suministro de agua en la ciudad de Puebla y municipios conurbados.

Dos años atrás inicié una serie de acciones tendientes a reclamar el daño conducente, siendo la más simple de ellas, la demanda en vía de amparo de la inobservancia por parte de la oficina de la Presidencia de la República a una solicitud de audiencia por parte de integrantes de la localidad mencionada.

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El juez de distrito que conoció del caso decretó el sobreseimiento de la causa ante la respuesta de la oficina presidencial en el sentido de que, en su momento, la solicitud en cuestión había sido turnada a CONAGUA como responsable del caso.

Fallo que por supuesto recurrí en revisión ante el tribunal colegiado conducente que resultó ser el Tercero del Circuito en Materia Administrativa correspondiente a Puebla. El 7 de mayo de 2026, el Juzgado de Tercero de Distrito me notifica que repondrá procedimiento dando entrada a la demanda correspondiente, toda vez que el tribunal de alzada determinó “procede revocar la sentencia recurrida y ordenar la reposición del procedimiento”.

Derivada de la acciones seguidas, entre las que se encuentra el amparo que hoy se tramita por actos inconstitucionales y violatorios de garantías por parte de la oficina de la Presidencia de la República, se suscitaron diversos episodios tendientes a desvirtuar mi actuación  profesional,  tal y como al efecto fue la publicación en el espacio editorial en  el diario La Jornada de Oriente, en el que, contra toda ética periodística, se publicó que “los labriegos debían  tener cuidado por la presencia de abogados pretensiosos”; provocándose con ello un clima de crispación entre ciertos grupos de dicha población en contra de la autoridad auxiliar y de mi persona.

Por su parte, en noviembre de 2024 una concentración tumultuaria amenazó incluso con antorchas a la autoridad auxiliar para que se me apartara del asunto, y que ameritó  el despliegue de la policía municipal de San Pedro, Cholula, una acción constitutiva del delito de motín encabezada  por  Fortino “N” .

El hecho fue debidamente denunciado ante la Fiscalía del Estado sin que dicha instancia diera el trámite conducente a tal denuncia hasta la fecha llevada a cabo, curiosamente, en las postrimerías de la administración de Sergio Salomón Céspedes Peregrina, quién asumió la gubernatura en contravención de los requisitos de elegibilidad tal y como en estos momentos se ventila en queja que formulé en términos de ley ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos con sede en Washington D.C.

Previamente, el mismo grupo, a instancia de un individuo llamado Julián Huitzil, había dirigido la “toma de las instalaciones” tanto de SOAPAP como de CONAGUA y convocó a una asamblea en la plaza de Acuexcomac en la que se señalaba que “clausurarían la infraestructura de suministro de agua” ante lo que, por supuesto, se distribuyó  un comunicado señalando que un servidor y la autoridad auxiliar seríamos los primeros en convocar la presencia de la fuerza pública, que es lo que resulta conducente ante la amenaza de recurrir a vías de hecho y, más aún, cuando, a todas vistas, se trataba de un gambito para fabricarnos delitos a nosotros.

La política, al decir de los grandes tratadistas del Renacimiento y de la época barroca, se ventila con razonamientos mediante procedimientos, más aún en este siglo XXI en el que se abre paso la llamada “sociedad del conocimiento”, ante la que las denominadas “asambleas en el territorio” o cualquier otro estratagema que pretenda suplirles, no refleja sino opciones propias de “Chispita o Pepín” o de cualquier otro integrante de los integrantes del “Atayde”.

Sigo y seguiré al frente de un asunto en enorme trascendencia como lo es fincar las responsabilidades conducentes a la extinción de un manantial formidable y a la amenaza a la vida de un ahuehuete milenario, a lo mejor siendo pretencioso, pero no imbécil.

albertoperalta1963@gmail.com

 

 

 

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