Nuevamente, el gobierno michoacano del perredista Silvano Aureoles Conejo, actúa con la brutalidad que lo ha caracterizado en su entidad. En esta ocasión fueron detenidos nueve personas, entre docentes y vigilantes, entre los que se encontraba Alejandro Echevarría Zarco, quien fuera conocido como El Mosh, durante un operativo de desalojo instrumentado el martes en la sede de la Secretaría de Educación del Estado, donde protestaban miembros de la Coordinadora Nacional de trabajadores de la Educación (CNTE). Esta detención se suma a la serie de arbitrariedades, represión y criminalización de la protesta social, así como la violación de los derechos humanos en el estado de Michoacán.
Este nuevo atentado contra los derechos humanos, a la libre manifestación de las ideas y de asociación, se suman la represión vivida por la 65 estudiantes de la Escuela Normal Rural de Tiripetío, en octubre de 2017, así como las agresiones sufridas por los integrantes del movimiento Ciudadano en Defensa de la Loma (MCDL), donde resultaron dos personas detenidas arbitrariamente, al igual que el activista Carlos Olivares Valencia. Además, hay que recordar los asesinatos de indígenas en Arantepacua, a manos de policías estatales, y la detención extrajudicial de 13 comuneros de Calzontzin, en Urupan, municipio de dicha entidad, tan sólo en 2017.
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El hostigamiento y el acoso a los distintos activistas en el estado, pero sobre todo a la CNTE, hicieron que Aureoles Conejo reprimiera, de manera sistemática, a quienes manifiesten su descontento con la fallida reforma educativa, la evaluación magisterial, los atentados contra la educación pública y la represión, tanto a nivel federal, como estatal. Incluso, el gobierno michoacano ha utilizado el Centro Estatal de Comando, Comunicaciones, Cómputo, Control, Coordinación e Inteligencia para espiar a los activistas y monitorear las movilizaciones y bloqueos que se desarrollan en la capital michoacana y en los demás municipios.
Varios han sido los llamados de distintas organizaciones de la sociedad civil, defensoras de derechos humanos que han denunciado la violación sistemática de los derechos humanos y las garantías ciudadanas en el gobierno de Silvano Aureoles Conejo, quien desde el 1º de octubre de 2015, se ha convertido en un golpeador, represor y salvaje gobernador, servil a los intereses de una izquierda derechizada y en favor del poder y los beneficios personales, tribales y empresariales.
Sin embargo, los grupos de narcotraficantes y delincuentes que actúan en la entidad operan sin problema alguno. Tan solo en noviembre de 2017, murieron 151 personas en enfrentamientos. Clara está la política cobarde de Silvano Aureoles Conejo, que detiene arbitrariamente a profesores, estudiantes, indígenas y hasta a un estudiante galardonado con la medalla Gabino Barreda, por la Universidad Nacional Autónoma de México, como lo es Alejandro Echevarría, pero no actúa contra los verdaderos peligrosos sociales, que probablemente, son sus amigos. Criminaliza la protesta social, pero permite y auspicia la violencia en sus calles. Valiente gobernador tiene Michoacán.
Finalmente, por este medio, me sumo a las distintas voces que exigen la liberación de todos los presos políticos en Michoacán, en especial de Alejandro Echevarría Zarco, poner freno a la criminalización de la protesta social contra todos los grupos organizados y, en especial, contra los miembros de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación, además de castigar cívica y penalmente a quienes hayan planeado, ordenado y ejecutado las detenciones arbitrarias en Michoacán.
Picaporte
El México sin madre. La vulgar brutalidad de Javier Lozano al PRI y ahora Gabriela Cuevas, exjefa delegacional en Miguel Hidalgo y detractora de Andrés Manuel López Obrador, durante su gobierno en la Ciudad de México, va a Morena; Alejandra Barrales recibe al multitraidor, Ricardo Anaya, como candidato de la izqui…, (ya no se sabe qué es eso). Bueno, pues, hasta Cuauhtémoc Blanco, producto de Televisa, ya se subió al partido que recoge la basura. La política en México… no tiene madre.