Atenea, es el mecanismo para acelerar la participación política de las mujeres en América Latina y el Caribe, México como país parte de la Organización de las Naciones Unidas y en adopción a la Agenda 2030 de Desarrollo Sostenible, ha trabajado para lograr uno de los objetivos de esta agenda como lo es la igualdad de género y los derechos humanos de las mujeres y las niñas, dándoles herramientas sociales, legales y jurídicas para empoderarlas en el ámbito político y económico.
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Las reformas constitucionales y en materia electoral tanto a nivel federal como local, han permitido que este avance se dé, no sólo en el terreno de la ley sino en parte de su aplicación.
La estrategia de Atenea, es una estrategia que se construye a partir del diálogo con las y los actores que inciden en la esfera pública y política de nuestro país, está fundamentada en cuatro ejes: información, análisis, comunicación y acción, es elaborada por PNUD Regional, ONU Mujeres e IDEA internacional.
Atenea, en días pasados presentó el Informe sobre el Índice de Paridad Política (IPP) en México: “Este índice mide el estado del ejercicio de los derechos políticos de las mujeres desde una perspectiva paritaria, a través de ocho dimensiones de análisis y cuarenta indicadores estandarizados y comparables” (pág. 11).
El derecho a la participación política de las mujeres, se define como: “El derecho (…) al acceso y la plena participación en la vida política y pública lo que implica un ejercicio real y efectivo del poder político así como del proceso de toma de decisiones en todas las esferas de la vida pública y política en igualdad de condiciones con los hombres y sin discriminación de ningún tipo” (pág.12).
El Informe sobre el IPP, reconoce avances en lo que respecta a la igualdad formal, que está plasmada en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, la Ley General de Instituciones y Procesos Electorales, La Ley General de Partidos Políticos y las Leyes Electorales Locales, pero observa un desafío mayor respecto a la brecha de implementación, para transitar de una igualdad formal a una igualdad sustantiva, es decir, una cosa es lo que dicen las leyes y otra es la que se hace…
Las resistencias se presentan debido al “patriarcado” en el que vivimos, que va de la mano con la falta de educación y cultura para entender, aceptar y asumir el tema. El Informe afirma como pendiente, lo que en ocasiones he mencionado, la urgente necesidad de que exista una ley que no solo prevenga, si no que sancione la violencia política contra las mujeres, la cual ha crecido en los últimos años suena paradójico, pero mientras más visible es el tema de la violencia política contra las mujeres, son más violentadas, se les chantajea con su vida privada, se les ningunea, se les pide guardar silencio bajo amenazas, se les golpea, al parecer esto sucede porque el “patriarcado” ve amenazados los espacios que cree le corresponden por derecho. Estar en igualdad de condiciones con los hombres, implica desempeñarnos en calidad de iguales en el terreno político-electoral.
Una de las dos dimensiones más críticas del Informe, y que presenta desafíos importantes, es la presencia de las mujeres en los Partidos Políticos, se encontró que solo tres institutos políticos cuentan con una regulación estatutaria, en lo que respecta a la igualdad y a la no discriminación.
También el Informe arroja la desventaja paritaria, en la que se encuentran las mujeres en los partidos políticos, al no formar parte de sus Comités Directivos, o instancias ejecutivas, y la ausencia de “Unidades de la Mujer”. Un dato que me lleva a la reflexión es que de ocho partidos políticos, solo en dos se les otorgan facultades normativas para participar en la designación de candidatas (os), es decir, tienen las unidades de la mujer, pero no les permiten ser tomadoras de decisiones, en asuntos claves de sus institutos políticos, son útiles para el trabajo en tierra pero no pueden decidir sobre quien debe representarlas.
El cuarto indicador, señalo la falta de propuestas de gobierno que incluyeran temas referentes a la igualdad; considero que la dinámica social y política en el proceso electoral federal en marcha y en el local que inicia en noviembre, exigirá a quienes aspiren a un cargo público elaborar propuestas viables con perspectiva de género; otro tema que preocupa y que es retomado por el Informe sobre los IPP, es la baja participación de mujeres indígenas en la vida pública y política.
Al organismo electoral nos corresponderá vigilar que los partidos políticos, cumplan con lo que dice la Ley en materia de paridad, pero serán los institutos políticos bajo su libre determinación quienes fijen las reglas y criterios para dos temas: la paridad en sus candidaturas y la participación política de sus mujeres militantes.
En Twitter @luza1975
REFERENCIAS:
ATENEA, Por una democracia 50/50. ATENEA: MECANISMO DE ACELERACIÓN DE LA PARTICIPACIÓN POLÍTICA DE LAS MUJERES EN AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE. LA DEMOCRACIA PARITARIA EN MÉXICO: AVANCES Y DESAFÍOS. PNUD. IDEA. ONU MUJERES. 2017.