CONfines Políticos (16-VI-2016)La oleada del hartazgo ciudadano sigue avanzando, ahora en dirección al Estado de México. La vapuleada sufrida por el PRI el pasado 5 de junio, aumentó el grado de dificultad y complejidad electoral del hasta ahora bastión del Partido en el poder. Los estrategas priistas temen que el desplome de la imagen presidencial, a la cual no pudieron acotar en las pasadas elecciones, también les pegue de lleno en el enclave de poder del propio Peña Nieto. Aunque habría tenido su costo político, me parece que el Presidente debió seguir el consejo que en su momento le diera Enrique Krauze, al estallar el escándalo de la ‘Casa Blanca’: disculparse ante la opinión pública y corregir, puesto que de todos modos no se le podía fincar delito alguno. Junto con los escándalos de los gobernantes locales, la delincuencia desatada, la impunidad, las violaciones a los derechos humanos y la casi nula vigencia del Derecho en algunas regiones, explican el escenario político que ahora enfrenta el PRI camino a la sucesión presidencial…
La reacción de la Iglesia Católica, al meterse Peña Nieto en el tema del matrimonio igualitario, es coyuntural y por sí misma no provocó la derrota del PRI…
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“Se mueven las líneas estratégicas…”
El PRI está en riesgo de ser presa de un movimiento envolvente en las elecciones del Estado de México, el año que viene. De un lado, tiene a MORENA que intentan trasladar el efecto de la Ciudad de México al territorio mexiquense. Sus resultados en la Capital son legítimos, pero con escasa participación de los ciudadanos. López Obrador no apuesta a que al combate a la corrupción, sino a que se entrampe precisamente para esgrimirlo como bandera de lucha. Busca quebrar el poder vertical de los priistas locales, yendo en pos de las redes horizontales tanto del PRD como del PRI…
Andrés Manuel sabe que el triunfo del PAN en siete gubernaturas abona a una alianza con el PRD, lo que podría poner cierto límite al desmantelamiento iniciado por el tabasqueño. El forcejeo entre el PRI y MORENA deja al descubierto que la maniobra en la Ciudad de México, para convertir a Mancera en ‘satélite’ del PRI, era tanto para neutralizar la alianza con el PAN como para bloquear el crecimiento de López Obrador. En 2017, el peligro será para el PRD y el PRI por igual. El líder de MORENA mantiene su actitud antisistema e identifica al PRI con la corrupción, con el objetivo de arribar a 2018 superando el 30% de las preferencias. El pasado 5 de junio, tuvo logros de buen calado pero lejos de sus expectativas. De no dar un golpe decisivo, el PAN llegará a la sucesión presidencial como primera opción de cambio, desfondando al de Tabasco…
En el PAN ya arrancaron tres estrategias bien perfiladas. Ricardo Anaya monta un escenario procurando alcanzar su octava gubernatura al mando. Incluso perder por una diferencia mínima sería equiparable al triunfo, por el pánico que generaría dentro del PRI. MORENA depende más de triunfar porque, de lo contrario, quedaría como el partido al que le cuesta trabajo concretar un resultado favorable. Margarita Zavala y el panismo tradicional impulsarán a Josefina Vázquez Mota, con la intención de sumar la cuarta gubernatura como plataforma para la primera en vista de 2018 (Guanajuato, Aguascalientes, Chihuahua y Edomex). En Quintana Roo tuvieron éxito al sumarse con el hoy gobernador entrante y habrá que ver si estaría dispuesto a aliarse con Margarita, porque la información que fluye de su entorno precisa que no hay compromiso. De entrada, se alineará con Anaya aunque el poblano maniobra para atraerlo…
En ciertos medios se ha desatado toda una campaña culpando a la Iglesia del fracaso del PRI y de actitudes homofóbicas. Es cierto que las declaraciones de algunos prelados contra el Presidente fueron ásperas, pero en el fondo se trata de una ‘cortina de humo’ en la que de paso han envuelto a Juan Ignacio Zavala. Algo tiene de razón y se entiende que Margarita no es responsable de las decisiones de su hermano, pero quizá no caiga bien entre los eclesiásticos y panistas tradicionales, cuando para ella será vital el respaldo de los segundos si desea ser la candidata presidencial. A menos que se trate de un desacuerdo pactado, claro está…
El gobernador de Puebla quiere que la próxima elección mexiquense sea la ocasión para sellar un pacto con el sector tecnocrático. Mientras más enconado sea el conflicto entre el PRI y MORENA, mejor para él. Un resultado muy cerrado entre el PRI y el PAN, con sus respectivos aliados, sería aprovechado para posicionarse como opción frente al populismo autoritario de corte chavista. Don Máximo sabe que el PRI se encuentra arrinconado por la opinión pública y lo que acaba de ocurrir en el Senado en torno al combate a la corrupción, lo prueba. El choque del PAN y vertientes de las izquierdas contra el PRI fue frontal. Juan Pardinas (IMCO) e Isabel Miranda de Wallace (Alto al Secuestro) le tundieron al PRI por los magros resultados en materia de seguridad y por haber pospuesto el tema del 3x3 y la transparencia. La previa intervención de la procuradora Arely Gómez no bastó, pues el deterioro presidencial es profundo. Pocos se percatan que el PRI y el PVEM se jalan el uno al otro cuesta abajo. En vano se usa el tema del ‘Güero’ Palma para reforzar la imagen gubernamental…
El mensaje de don Máximo es directo: “O yo o el populismo”. Una derrota del PRI en el Estado de México (frente a una alianza liderada por el PAN o ante MORENA) o una victoria pírrica, serían lo idóneo para el gobernador de Puebla. No sólo se hundirían las aspiraciones de Eruviel Ávila, sino de cualquiera que sea candidato presidencial del PRI en 2018. Recibió la entidad en mala situación, pero la estrategia de Eruviel no ha rendido buenos frutos. Los indicadores de inseguridad, violencia delictiva e impunidad, podrían hacer que el hartazgo ciudadano les pase factura en 2017 y el riesgo de que el PRI desaparezca es doble: a manos de López Obrador o de don Máximo. En otro plano, Aurelio Nuño se bate con la CNTE tratando de frenar el avance de los aliados de Andrés Manuel, mientras don Máximo desarrolla un juego a escala nacional, enviando otro mensaje al PANAL y al SNTE: “Ustedes también están en riesgo, sellen alianza conmigo. El PRI ya no es garantía”. Es el mismo mensaje que manda a las izquierdas…
“El desafío continental es global…”
Son elecciones, pero no se trata de los procesos electorales habituales. Van más allá de perder o ganar. Nos encaminamos al 2018 como una sucesión presidencial fundacional. Hasta el PAN se encuentra en un proceso de transformación nunca antes experimentado. Por referencia al pasado, lo vemos como la posibilidad de un nuevo Maximato, pero el escenario global lo rebasa por mucho. Se trata de configurar quién será el interlocutor continental de Estados Unidos que tendrá elecciones presidenciales en noviembre. Lo ocurrido en Orlando cambió el juego del poder en el país vecino. Se acerca el relevo presidencial mexicano, estando en vilo los interlocutores alternos: Argentina, Brasil y Chile. A la par, naufraga el populismo: Venezuela, Nicaragua, Cuba, Perú, Ecuador, Bolivia, en fin…
La matanza en Orlando potenció a Hillary Clinton y mermó a Donald Trump. Los meses que vienen serán cruciales para saber si se confirma y el posible impacto en México. En una situación de caída de la aprobación presidencial, violencia delictiva, impunidad y hartazgo ciudadano: o la ciudadanía toma en sus manos el futuro o se lo confía a una ‘mano dura’ que ponga orden. El desafío mexiquense nos dirá cómo podría ser el desenlace de la sucesión presidencial. Mientras tanto, el 23 de junio el Reino Unido decidirá su permanencia en la UE y los vaivenes financieros se tornan peligrosos. El 26, España irá de nuevo a las urnas y el porcentaje de indecisos ronda el 30%, a la par de que el PP concentra la mayoría de las preferencias. En Venezuela siguen las protestas por el desabasto generalizado y, una vez más, Nicolás Maduro insiste en que se avecina una intervención militar de Estados Unidos. El estallido social podría ocurrir en cualquier momento. El mundo se convulsiona y el terrorismo reinterpreta las claves geopolíticas de Eurasia, en una confrontación de carácter nihilista…
Hasta entonces…