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Jueves, 14 De Mayo De 2026 | Puebla

OPINIÓN

3 de 3 y formación ciudadana

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Juan Martín López Calva

Doctor en Educación UAT. Tuvo estancias postdoctorales en Lonergan Institute de Boston College. Miembro de SNI, Consejo de Investigación Educativa, Red de Investigadores en Educación y Valores, y ALFE. Profesor-investigador de la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (UPAEP).

Lunes, Abril 25, 2016

“El Senado de la República tiene en sus manos el Sistema Nacional Anticorrupción (SNA), donde la Ley 3 de 3 representa uno de sus pilares más importantes. El PAN y el PRD, con el apoyo técnico de un grupo de ciudadanos, han forjado una serie de iniciativas que pueden transformar el andamiaje jurídico que fomenta la impunidad... La continuidad implica riesgos enormes. ¿Quién le teme al cambio?”

Juan Pardinas. ¿Quién le teme al 3 de 3? Reforma.

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Un importante grupo de ciudadanos y organizaciones de la sociedad civil entre las que participaron de manera muy activa algunas universidades presentaron al poder legislativo la iniciativa de ley llamada sintéticamente 3 de 3, que busca esencialmente contribuir al a transparencia al obligar legalmente a todo ciudadano que aspire a una candidatura para cualquier puesto de elección popular, a presentar sus declaraciones partimonial, fiscal y de intereses.

Esta iniciativa logró respaldarse con más de seiscientas mil firmas de ciudadanos comprometidos con la búsqueda de un sistema político que cuente con instrumentos efectivos para combatir la corrupción y evitar la impunidad que son dos de los factores más negativos que tienen sumido al país en una profunda crisis que ha obstaculizado la consolidación de la transición democrática.

El proceso de construcción y respaldo de esta propuesta de ley ha sido en sí mismo un caso ejemplar e inédito de participación cívica que ha generado un ánimo social de esperanza en medio del ambiente generalizado de desmoralización que envuelve hoy a la mayoría de la poblración en México.

En su columna de la semana pasada en el diario Reforma, Jesús Silva-Herzog Márquez subrayaba la novedad de este proceso al que llamaba “otra idea de sociedad civil” que logró trascender la organización para la protesta por las enormes deficiencias y problemas de la clase política para ser capaz de organizar la propuesta de iniciativas –en este caso una ley- que contribuyan a solucionar estas deficiencias.

Pasar de la simple protesta a la protesta con propuesta y hacerlo de manera organizada y logrando convocar a un número muy alto de mexicanos en torno a un acuerdo básico constituye ya un avance en la construcción de una sociedad que entienda la democracia como participación constante más allá de la expresión periódica en las urnas.

Además del proceso en sí, la ley 3 de 3 es un instrumento que de aprobarse aportaría enormes beneficios en términos de transparencia y rendición de cuentas de la clase política hacia la sociedad a la que se debe. Tal vez una prueba de su potencial transformador se muestra en el hecho de que dos de los partidos considerados más corruptos y opacos se declararon en contra de esta iniciativa y empezaron a construir estrategias para bloquear su aprobación en cuanto llegó al Senado de la República.

Desde este espacio y a través de todos los medios con los que cuenta la sociedad civil de este país resulta indispensable seguir manifestando nuestro apoyo a esta ley para lograr que todos los partidos en general y los legisladores en lo particular entiendan que los ciudadanos estamos hartos de la corrupción y la impunidad y terminen aprobando esta iniciativa ciudadana.

Se educa más con el testimonio que con los discursos afirman muchos investigadores y teóricos del llamado “currículo oculto”. Las universidades educan no solamente con lo que los maestros comunican en las aulas sino con todo el clima que se vive en la institución y con las formas concretas en que estas instituciones actúan dentro de la sociedad en la que están insertas, plantean también las investigaciones sobre la dimensión de gestión en las instituciones de educación superior.

La participación activa y cooperativa de un buen grupo de universidades en Puebla y el resto del país para impulsar el respaldo a la ley 3 de 3 para su presentación al poder legislativo y la participación que ahora tengan estas instituciones en la presión social para la aprobación de esta iniciativa en el Senado son sin duda elementos muy potentes y significativos para la formación ciudadana de los profesionistas que tendrán en sus manos muy pronto los detinos del país.

Las universidades que cumplen con su papel político, en el sentido de asumirse como instituciones comprometidas con la búsqueda organizada y pacífica del bien común de la sociedad, son instituciones que generan aprendizajes significativos sobre ciudadanía democrática en sus estudiantes.

La ley 3 de 3 es un ejemplo muy relevante del cumplimiento de este compromiso. Ojalá las universidades sigan apoyando esta iniciativa hasta su aprobación y contribuyendo con ello a la formación ciudadana de los profesionistas del futuro, dejando en evidencia a los políticos y partidos que le temen al cambio.

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