Estimado lector, en algunas ocasiones mi inspiración creativa se ve bloqueada y por lo tanto las palabras no brotan tan fácilmente como deberían de hacerlo. Sin embargo, el día de hoy en clase se habló de varios conceptos hipotéticos que confluyen el ámbito educativo remitiendo el tema de los valores que en este artículo trataré de desarrollar. Es importante mencionar, que las definiciones que se han hecho acerca del significado de “valores” son muchas y muy distintas, por esta razón sólo serán presentadas algunas.
González (1992) ha hecho una aproximación acerca de este concepto y basándose en varios autores expone:
Más artículos del autor
- Valores son proyectos ideales de comportarse y de existir que se adecuan a las coordenadas histórico-sociales y que a la vez las trasciende (Adela Grazón y Jorge Garcés).
- Valores son opciones entre diversas maneras de actuar que son manifestación de la jerarquía en la concepción del mundo que un sujeto o colectivo tiene (Parson y Kluckhohn).
- Valores son un tipo de creencias que llevan al sujeto a actuar de una manera determinada; son creencias que prescriben el comportamiento humano (Rokeach).
- Valores son características de la acción humana, en cuanto que esta última presupone la elección de determinadas opciones entre un conjunto de dilemas que configuran la existencia humana (Parsons).
Del conjunto de estas cuatro definiciones, González dice que todas y cada una se complementan entre sí, teniendo como conclusión que “los valores son proyectos ideales, opciones, creencias y características de la acción humana”.
Pero a la vez, estos rasgos son complementados con los planteamientos presentes en estas otras definiciones:
- Valores – o virtudes – son algo adquirido hasta el punto de convertirse en hábito; algo querido por la voluntad y que acaba siendo, asimismo, objeto de deseo (Victoria Camps).
- Valores son elementos estructurales del conocimiento humano que el individuo utiliza cotidianamente como marco de referencia a su interacción con los demás (Adela Grazón y Jorge Garcés).
- Valores son lo que suele mover la conducta y el comportamiento de las personas; orientan la vida y marcan la personalidad (García Mauriño).
Si se correlacionan los dos bloques descriptivos del valor, que González ha seleccionado, se obtienen cuatro dimensiones o puntos de vista en las cuales los valores entran en una reflexión psico-pedagógica:
También, es importante destacar la íntima relación que existe entre “valor” y “proyecto de vida”. Para el ser humano vale – y es, en consecuencia, un valor – aquello que desea y que busca en función de sus necesidades, es decir, en función de lo que es y de lo que sueña y quiere llegar a ser, de un ideal de vida.
Para Ortega y Gasset (en Ortega y Mínguez 2001), el valor moral es esencialmente una creencia o convicciones profundas que guían la existencia humana, es decir, el hombre antes de hacer cualquier cosa tiene que decidir por su propia cuenta lo que va a hacer. Pero esta decisión sería imposible si el hombre no posee algunas convicciones sobre lo que son las cosas en su derredor; los otros hombres, él mismo, y sólo en consideración de ellas puede preferir una acción a otra, puede en suma, vivir. Textualmente:
Las creencias constituyen el extracto básico, el más profundo de la arquitectura de nuestra vida. Vivimos de ellas y, por lo mismo, no solemos pensar en ellas. Pensamos en lo que no es más o menos cuestión. Por eso decimos que tenemos estas o las otras ideas; pero nuestras creencias, más que tenerlas, las somos.
Ortega Ruiz y Mínguez (2001), complementan lo anterior diciendo: El valor, al igual que las creencias, no es la idea que se piensa, sino aquello en que además se cree, es decir, gráficamente hablando, el valor es como una lente laboriosamente injertada en nuestra retina y difícilmente extraíble. Es como una ventana abierta al mundo que nos rodea, a través de la cual, y sólo a través de ella, observamos las cosas y los acontecimientos; los juzgamos o valoramos, también a los demás y a nosotros mismos. Es el conjunto de creencias básicas, el esqueleto o arquitectura que da sentido y coherencia a nuestra conducta. Es como el “alma” de la vida humana, aquello que en última instancia nos puede decir quiénes somos. El valor es una realidad que nos acompaña siempre, en tanto que el hombre se defina como ser cultural, no sólo biológico.
Los valores son elementos integrantes de toda acción educativa, dicen Ortega Ruiz y Mínguez Vallejos (2001), es decir, en toda tarea profesoral los valores siempre son operantes. De forma consciente o inconsciente el maestro ha actuado y actúa siempre, desde una determinada concepción del mundo, del hombre y desde la sociedad desde un determinado sistema de valores, que mediatizando su interpretación de la realidad, lo condiciona en una determinada orientación, en su actuación como docente. La selección de los contenidos del curso, la prioridad que establece en los mismos, las actividades a realizar, las teorías en las cuales se basa su actividad pedagógica, la visión de su función como profesor, el clima de la clase, la metodología, etc., no escapan a la influencia de sus valores. Por lo tanto, no hay posibilidad alguna de llevar a cabo un proceso educativo sin valores.
Referencias
- González, F. (1992). Educación en valores y diseño curricular. Madrid, España: Alhambra Longman.
- Ortega, P.; Mínguez, R. (2001). Los valores en la educación. Barcelona, España: Ariel.