Pensamiento inmediato: imposible que los candidatos del PAN en la capital pierdan el 7 de junio… imposible, imposible, imposible: si son los cuadros del gobernador, si la Angelópolis cuenta con una tendencia blanquiazul difícil de disuadir, si son el punto de enfoque de la administración morenovallista y los cuatro abanderados están blindados por las cuatro esquinas, además de contar con toda la fuerza de la estructura gubernamental.
Si…
Más artículos del autor
Pero lo que también es imposible es restar importancia a la estrepitosa caída que están reportando los distritos 6, 9, 11 y 12.
En la anterior entrega informamos sobre la sorpresiva caída en las preferencias electorales de todos los candidatos del PAN, quienes recibieron la estafeta con las siglas de su partido (y aún sin las designaciones en los distritos) 20 y hasta 25 puntos arriba. Y aunque cada distrito presenta su propia complejidad, llama la atención el común denominador: conforme más pasa el tiempo y se acerca el día de la elección, más pierden puntos los candidatos blanquiazules.
El colmo es que la mayoría responden una imagen pública sólida y a un conocimiento en la población que supera por mucho al de sus contendientes, sobre todo por contar con la experiencia en la administración pública, como candidatos en anteriores elecciones, o como funcionarios públicos: tan sólo dos de ellos apenas fueron secretarios.
En unos distritos ya se habla de una diferencia de apenas 7 u 8 puntos, mientras que en otros de 2 o 3 puntos.
Es decir, ni con todo el apoyo de la infraestructura del gobierno del estado subieron en las preferencias, es más, no fueron capaces de mantener la marca de los 20 puntos.
Al contrario, cada vez que hablan en público, aparecen en un espot de televisión, de radio o aparece su carita sonriente en un espectacular, más crece la animadversión del votante contra el PAN.
O sus candidatos, que a estas alturas es lo mismo.
Los primeros beneficiados en la recolección de pifias del PAN son, por supuesto, los candidatos del PRI, quienes a excepción de Víctor Giorgana por sus múltiples cargos en su partido y en la administración pública (además de que acaba de ser candidato), el resto son unos completos desconocidos: candidatos descafeinados cuyo único acierto es hacer la chamba de a pie que no están haciendo los del PAN.
Además de que, como lo expusimos en la columna pasada, ya les están cayendo recursos. De ahí que a cada familia simpatizante del PRI les está llegando vía correo una tarjeta de felicitación por sacarse una pantalla de plasma, la cual deben de ir a recoger a las instalaciones de la delegación de Desarrollo Social, con sólo presentar dicha tarjeta y una identificación.
Bueno, con un regalito así, pues a cualquier le cambia el ánimo electoral.
Así las cosas, vayamos al grano:
En el distrito 11: ¿Quién es Graciela Palomares? Lo más seguro es que tampoco usted la conozca, pero esta chica de 22 años es quien está haciendo ver su suerte a Angélica Ramírez. En este distrito hay un empate técnico en donde la panista apenas está dos puntos arriba de Grace. ¿Cómo sucedió esto? Angélica ha sido la sempiterna candidata del PAN por ese distrito, ha vivido del erario de su partido y de la política en general, sin ningún otro mérito que andar ‘grillando’ aquí y allá, incluso, ya fue diputada por ese distrito y le ganó a María Luisa Sánchez Pontón. Entonces, ¿cómo es posible que esta veterana esté siendo arrastrada por una chamaca? Cuando debería de ser pan comido convertirse en la abanderada de un distrito que más votos la da al PAN a nivel nacional. Incluso, es tal el apoyo a Angélica Ramírez que ‘bajaron’ de última hora al Capi Roberto Ruiz Esparza de Nueva Alianza, porque le estaba quitando votos a Angélica. Y ni con eso. Angélica no da una.
¿Será que en vez de andar caminando, tocando puertas, sudando, ensuciándose los zapatos, Angélica prefiere hacerse pillings en los spas (para ocultar la arruguita, normal), cirugías menores tanto en la cara y el cuerpo e invertir gran parte de su tiempo en sesiones de fotos?
Esto mientras la desconocida Grace, una chica simpática y sencilla, se la pasa tocando puertas, sonriendo y haciendo su chamba. ¿O tal vez se deba a que detrás de su campaña está la hermana del exgobernador Mario Marín, Hilda?, ¿O tal vez porque detrás de esa carita de ‘yo no fui’ está una chica con la audacia de tirarle huevos a la camioneta de Tony Gali, allá en la Udla, cuando era el candidato a la alcaldía?
Como sea, lo que está ocurriendo en el distrito 11 merece un análisis: a raíz de los resultados, resulta evidente que los candidatos del PAN no están rindiendo los resultados esperados, por varias razones:
1.Los candidatos fueron elegidos por formar parte del equipo del gobernador, pero no por ser las mejores cartas con las que el partido contaba en ése momento, y mucho menos por asegurar los votos que el PAN requiere para arrasar el próximo 7 de junio.
2.Está haciendo falta un acuerdo político entre los distintos grupos de la derecha.
3.Y este punto es vital ya que la situación del PAN es muy diferente a las elecciones recientes pasadas en donde ha salido victorioso, y los morenovallistas se dieron el lujo de menospreciar al yunque y a muchas familias custodias. Para empezar, no va en Coalición, y en segundo, una elección intermedia reporta un alto índice de abstencionismo, por tanto, se gana con el voto duro del partido.
4.También se asegura el triunfo con una operación para el día D, principalmente por contar con todos los representantes de casilla. Y es la hora que el PAN apenas está recopilando sus listas de representantes en la ciudad. Aunque usted no lo crea.
En la siguiente entrega, veremos cómo andan los distritos 6, 9 y 12.