El lunes 30 de marzo aprovechando las vacaciones de semana santa presenté por primera vez mi declaración anual como asalariado, sin el apoyo de un contador. El sistema que ofrece el SAT para realizarlo es fácil de usar, se tienen que capturar para cada empleador algunos datos como el RFC, ingreso anual, ingreso exento e ISR retenido. También se capturan unos datos complementarios como préstamos, premios y donativos obtenidos. A continuación se captura la sección de las deducciones personales para esto hay que seleccionar el tipo de deducción por ejemplo: “J” para Pago de Servicios Educativos, se captura el RFC del proveedor y el monto total del importe a deducir. Debido a que se tienen que acumular los montos para cada RFC diferente es necesario hacer uso de otras herramientas como Excel o una calculadora. Una vez capturadas todas las deducciones personales el sistema calcula el monto a favor o en contra y se procede a “Presentar” la declaración.
Yo utilicé Excel y tardé aproximadamente dos horas en elaborarla. Cabe mencionar que una hora la utilicé en buscar en mi correo electrónico todas las facturas electrónicas que me enviaron durante el 2014. Organicé los archivos pdf y xml en un folder para tenerlos a la mano.
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Como todos sabemos el SAT verifica la generación de la factura electrónica utilizando los archivos xml, por lo tanto los datos de cada factura los tiene el SAT desde el momento de realizar cualquier compra o venta de servicios. Los empleadores, también, envían a sus empleados comprobantes verificados por el SAT. Entonces ¿por qué el contribuyente tiene que volver a capturar la información de sus ingresos y de las facturas a deducir?
Al contar el SAT con toda la información para realizar la declaración, lo que yo esperaba era una aplicación en la que me aparecerían la información de todos mis ingresos obtenidos y de todas las facturas que solicité y lo único que debería hacer es dar click en las opciones para validarlas. Esto haría el proceso de declaración mucho más rápido. Cabe mencionar que esta funcionalidad es completamente posible dados los procedimientos de generación de facturas electrónicas implementados por el SAT.
El haber establecido la factura digital es un gran paso del uso de la tecnología en las aplicaciones gubernamentales. Sin embargo, parece que los beneficios de esto hubieran sido únicamente planeados para mejorar la operación SAT y no para mejorar el proceso de elaboración de la declaración por los contribuyentes. Esperemos que para la declaración del 2015 veamos beneficios para los contribuyentes.
Sergio Picazo-Vela
Profesor, Investigador y Consultor en Tecnologías de Información
Fundación Universidad de las Américas Puebla
sergio.picazo@udlap.mx