Últimamente se ha escuchado que muchas empresas están involucradas en la creación de autos autónomos, es decir, autos que se manejan solos. Dado que estos autos necesitan de muchos elementos de tecnología como hardware, software y dispositivos de redes, estos vehículos se han creado, de manera general, por alianzas entre compañías de tecnología como Google, Apple, Blackberry y Mobileye, con constructores de autos como Mercedes-Benz, BMW y McLaren. También se han escuchado esfuerzos de Tesla, UBER, FORD entre otros. Mientras unas empresas prometen versiones de estos autos en un futuro próximo, para otras ya son una realidad, tenemos los ejemplos de Google y UBER (en conjunto con Volvo) que ya están en pruebas en ciudades de Estados Unidos.
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Lo que me gustaría resaltar en este artículo son las oportunidades y retos que existen con la creación de estos vehículos. En cuanto a oportunidades, ya se ha platicado de los beneficios para las personas de ocupar el tiempo de traslado para realizar actividades mientras el vehículo se desplaza de forma autónoma, como revisar su correo electrónico, terminar alguna tarea, realizar llamadas telefónicas, etc. Sin embargo, existen muchas otras oportunidades, por ejemplo, estos vehículos podrán comunicarse entre sí, lo que puede reducir el número de accidentes, esto es muy importante si consideramos que de acuerdo a la OMS cada año mueren aproximadamente 1.25 millones de personas en accidentes de tránsito en el mundo. Otra oportunidad se relaciona con la comunicación entre estos vehículos y el uso de servicios de mapas, los autos autónomos podrán optimizar el tiempo de la transportación y lograr mejoras en el tráfico en general. Mientras mejor se optimicen estas variables, esto resultará en mejoras en la calidad de vida de las personas.
En cuanto a los retos, todavía hay diversos problemas a solucionar, como por ejemplo en el software que controla a estos autos. Este software es muy importante ya que es el que controla la aceleración, frenado y trayectoria que toma el vehículo. Este sistema obtiene información de diversos dispositivos dentro y fuera del auto, como por ejemplo de señales de tránsito y semáforos. Debido a esto, estos autos dependen de redes en las que fluya la información de forma rápida y sin interrupciones. Al estar el auto conectado a una red, el auto se enfrentará a retos de seguridad informática. Sabemos que, usando las redes, los hackers pueden infectar nuestra computadora o teléfono inteligente para hacer mal uso de éstos. Entonces, ¿qué podría pasar si el software del auto obtiene un virus?, ¿podría haber colisiones?,¿podría dejar de funcionar?, ¿podría llevarnos a un lugar no deseado?, todo dependería de la funcionalidad del virus.
Hasta hace unos años sólo nos preocupábamos de los virus en nuestras computadoras, actualmente nos preocupamos de virus en nuestros teléfonos inteligentes, tabletas, relojes inteligentes. A futuro nos vamos a preocupar de los virus en nuestros autos autónomos.
Se ha mencionado que los autos autónomos estarán pronto a la venta para el público en general. Esperemos se cumplan todas las expectativas que han creado a un precio razonable y que se hayan resulto los retos planteados en este artículo y muchos otros a los que se enfrentarán.