“Este PAN ya no me quiere”, fue lo primero que confiesa con nostalgia Ana Teresa Aranda Orozco. “Claro que es un privilegio que haya gente que se acuerde todavía de mí, que me considere para participar en una competencia tan reñida, como la que está en puerta, y que apueste a que aún tengo capital político. Me siento honrada y agradecida”.
Cabello muy corto, casi sin pintura, sin joyería vistosa y con un atuendo casual.
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Despreocupada, al exterior.
Introspectiva, al interior.
Así deambula la exsecretaria de estado en la administración foxista y calderonista.
- ¿Qué se siente que tu partido ya no te quiera?
- Bueno, es que el PAN, el partido en el que me involucré y al que le di todo, ése, ya no existe… este PAN ya no es PAN…se convirtió en otra cosa…
- ¿Es cierto que el PRI te invitó como candidata a una diputación federal?
- No fue el PRI directamente, fue el Partido Verde, que va en coalición con el PRI.
- ¿Y qué les respondiste?
- Que lo iba a pensar…y lo sigo pensando.
- ¿Es cierto que también te invitó el partido Encuentro Social?
- Si, también fue uno de los partidos que me invitó.
- ¿Uno de los partidos… pues cuántos te invitaron a que te convirtieras en su candidata?
- Cuatro… el otro es un partido de izquierda…
- ¿Morena?
Ana Tere ríe. No dice nada. Sólo asiente con la cabeza.
- ¿Qué es lo que están valorando, qué es lo que te detiene?
- Pues… sé que en el PAN ya no tengo cabida, y es muy lamentable porque es ahora cuando tengo mucha más experiencia y conocimiento; sé que ahora podría hacer mejor las cosas… mira, cuando sigues aprendiendo, te caes y te levantas, te vuelves a tropezar y por fin aprendes… cuando eso sucede, resulta que algunos piensan que tu tiempo se acabó. Es una pena. Porque es en este momento cuando puedo hacer las cosas mejor y quisiera poner en servicio toda la experiencia de vida que tengo. Lo único que me detiene a irme a otro partido son mis convicciones, mis ideales, esos que por tantos años defendí… por mucho tiempo critiqué al PRI, o a la izquierda, y no sé cómo me sienta al ser su candidata. No estoy cerrada a los cambios, pero también quiero ser congruente. Es complicado.
- ¿Cuándo tomarás una decisión?
- Tengo hasta el 28 de febrero
- ¿Y cómo va la balanza, está más inclinada al sí me voy del PAN, o al no me voy?
- De verdad no sé. Voy a hacer un ejercicio. Es el mismo que he hecho a lo largo de mi vida, sobre todo, cuando debo tomar una decisión importante y hasta el momento nunca me ha fallado… cuando llegue la noche, y me vaya a acostar, me voy a imaginar que dije ‘si’. Por la mañana voy a checar cómo me siento. Si la sensación es liberadora, y me siento muy bien, pues ahí está mi respuesta. A la siguiente noche haré lo mismo, pero imaginaré que respondí que ‘no’. Veré cómo me siento. Los sueños tienen muchos mensajes, y también las reacciones del cuerpo. Así sabré qué hacer.
- ¿Quieres seguir en la política?, ¿continuar con tu carrera?
- Por supuesto, ¿y quién no?, sobre todo, una mujer como yo, que he crecido en ella. Sé que tengo mucho que dar… y no quiero perdérmelo.