Conocido como “Gerry”, en el yet-set, o “El Tamagochi”, en la farándula política aldeana, todavía no puede recuperarse de su entripado.
Y con toda la razón.
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El despliegue de la frustración de Gerardo Islas Maldonado tuvo su origen desde hace un par de meses, cuando el secretario de Gobernación federal, Miguel Ángel Osorio Chong en persona, modificó el rumbo electoral en Izúcar de Matamoros, de tal suerte que el equipo morenovallista cambio sus planes de forma radical y dejará el paso libre para Jorge Estefan Chidiac para una cómoda victoria.
Osorio Chong expuso al gobernador Rafael Moreno Valle los beneficios de ‘dejar de hacer su trabajo al mejor gallo del PRI’, pues “de poblano a poblano”, los frutos de este acuerdo se podrán ver el día de mañana, pronto, cuando Jorge Estefan Chidiac haya ganado la diputación federal, y convertido en el presidente de la Comisión de Hacienda de la Cámara Baja.
Así las cosas, Izúcar se prepara para recibir a Estefan, a tambor batiente, rumbo a la legislatura federal.
Esto significó, en términos prácticos, descobijar a “Gerry”.
Y posponerle, una vez más, la tan prometida candidatura a una diputación.
Esta decisión también echó por tierra todos los esfuerzos y sudores de Enoé González Cabrera, quien desde hace dos años, fue la encomendada desde Casa Puebla para operar electoralmente el distrito y limpiarle el terreno al presidente estatal del Panal.
De igual forma resultaron vanos los esfuerzos de Islas Maldonado para promocionarse en ese distrito, como su constante presencia en la Universidad Tecnológica de Izúcar, respaldada por su amigo el rector Enrique Nacer, quien no tuvo empacho, por ejemplo, en prestarle el micrófono el mero día de su toma de posesión.
También resultó estéril enviar a una completa desconocida y sin músculo político, Angélica Mercado, como candidata de Acción Nacional.
Todo con tal de hacerle el caldo gordo al Tamagochi, y que anotara gol en estas elecciones.
Ni qué decir de la actriz Sherlyn, su esposa, quien amorosamente se prestó a empolvarse los zapatos para recorrer rancherías y pueblitos aledaños, con tal de respaldar a su marido en su búsqueda por la candidatura.
Ni modo.
Ya será para la otra.
Amor y desamor en la política
¿Será cierto?, que el secretario de Infraestructura del gobierno de Puebla, José Cabalán Macari Álvaro, llega a su casa, cansado, después de la dura jornada laboral, y ya no hay quien le caliente la sopa para cenar. Ya está solito.
Y mientras unos se separan, otros se casan.
Tal es el caso de la senadora Lucero Saldaña, a quien hace dos semanas pidieron su mano y ya luce en su dedo anular un hermoso (y enorme) anillo de diamante, promesa de su próximo matrimonio. ¡Felicidades!