La vulnerabilidad de un municipio ante el crimen organizado, un asunto de estructura institucional del Estado mexicano.
En estos días se realizan en el Senado de la República las audiencias para recabar opiniones sobre la propuesta legislativa que eliminaría la función de seguridad pública de los municipios. Han sido muchos los temas abordados, entre ellos la vulnerabilidad municipal ante el crimen organizado; van algunos comentarios al respecto.
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Antecedentes:
La anterior situación se puede concretar de muchas formas, veamos una cuando el grupo criminal no financió la campaña política y busca presencia en un territorio:
Propuesta criminal:
- El grupo criminal contacta al Secretario de Seguridad y le propone conversar, el encuentro se da en un lugar adecuado y cada parte lleva su seguridad personal. Los datos para contactar al Secretario generalmente están en la página de transparencia del ayuntamiento.
- El grupo hace una oferta que puede ser: me dejas operar y a cambio te limpio de “banditas” y te doy dinero. Esta propuesta no es bondadosa o justiciera, sino que al eliminar bandas locales él controlaría el territorio.
- El Secretario de Seguridad lleva la propuesta a su Presidente Municipal y espera la respuesta.
- Aquí surgen dos escenarios: al responder si, se toma la responsabilidad ante el hecho; si es no, habrá que tener la suficiente solidez en armas y efectivos para sostener la negativa, tanto con el grupo que propone la oferta u otro que pudiera hacerlo en un futuro.
Por lo tanto, la decisión es mayormente discrecional, porque la mayoría de los ayuntamientos no tienen la fuerza en armas, efectivos, solidez institucional y relaciones que potencien su capacidad, aspectos necesarios para sostener un no, en su caso.
Vienen a bien las palabras del escritor francés François de La Rochefoucauld: “Si tuviésemos suficiente voluntad casi siempre tendríamos medios suficientes”.