Será interesante el resultado del encuentro que organiza el ICADEP (Instituto de Capacitación y Desarrollo Político) que preside Guillermo Deloya, como un mero ensayo de la que ya se está gestando en el interior del PRI: hoy a las cuatro de la tarde se celebrará la Primera Sesión Presencial de la Escuela Estatal de Cuadros Puebla, que contará con el panel denominado “La Formación Política”. Y los participantes, es lo más importante: estará presente Blanca Alcalá, Juan Carlos Lastiri, Enrique Doger, y, obviamente Guillermo Deloya.
Antes abrirá con una conferencia magistral la Secretaria General del PRI nacional, Ivonne Ortega Pacheco.
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Claro, sus discursos serán muy diferentes a lo que en la vida real está sucediendo con estos personajes.
Para empezar, la senadora Blanca Alcalá se está haciendo presente en el interior del estado con la denominada Ruta Blanca, que inició funciones en forma desde hace dos meses y no le va nada mal. El camino está trazado para que visite 50 municipios más importantes del estado, con todo un equipo de trabajo que igual recoge quejas de la gente que da servicios médicos, educativos y deportivos. Por supuesto que el objetivo es promover la imagen de la senadora y hacerla más fuerte en el interior, pues ése es su talón de Aquiles. En la ciudad y la zona conurbada Blanca Alcalá es un personaje muy conocido y que cuenta con cierto respaldo de los ciudadanos, pero esa presencia se va evaporando conforme más se avanza por la serranía.
Enrique Doger, en cambio, anda haciendo política en la ciudad de México. Da prioridad a las reuniones con empresarios y políticos en general, sin importar partido. La falta de movimiento de Doger es que, conforme más pasa el tiempo, se va quedando sin equipo, sin seguidores. Sus cartas para negociar cada vez son más pobres. ¿Falta de recursos económicos? Es muy posible. De ahí que su estrategia se esté concentrando en jugar el capital político que hizo en el pasado, y a que ahora, sólo encuentra cierta respuesta en aquél que antes era su enemigo: el exgoberandor Mario Marín Torres, con quien se sigue reuniendo frecuentemente.
Y hablando de este personaje, es quien más actividad está promoviendo, tanto en su personal, ya que anda en plena campaña en Zacapoaxtla, sino también en el CEN del PRI para apoyar a su hijo, Mario Marín García, para que participe con una diputación plurinominal, así como otras cartas marinistas.
Por supuesto que el resto de los líderes de los grupos no ven con agrado el resurgimiento de los marinistas, quienes ya están disputando candidaturas para las elecciones federales.
Y a parte, se cuecen también las ambiciones políticas de Javier López Zavala, otro personaje que se jacta de contar con méritos propios para aspirar a la competencia electoral. Aunque usted no lo crea.
Sin lugar a dudas, quien lleva la batuta, a raíz de su posición en el gabinete presidencial, es Juan Carlos Lastiri. Con su revista, medios de comunicación afines, e impulsando a sus propios candidatos, Lastiri aspira a jugar para la gubernatura, ‘la grande’ de ser posible. Es el personaje al cual recursos le sobran, y ve a Marín como un elemento a negociar, y en Blanca Alcalá, a una verdadera adversaria.
Será interesante ver cómo se desenvuelven juntos, cómo sonríen, se dan palmaditas, mientras se siguen dando patadas bajo la mesa.
Y esto apenas está empezando.