Este fin de semana se llevaron a cabo varios procesos electorales en el mundo, Ucrania, Colombia y las votaciones en España para elegir a los nuevos eurodiputados. Nos enfocaremos a este último proceso por la recomposición del sistema de partido del país ibérico resultado de estas elecciones.
El proceso se desarrolla en el contexto de la crisis económica-política-social que vive España desde el 2008, la que aumentó el índice de desempleo de forma exhorbitante y que llevó a los ciudadanos españoles a manifestarse de manera permanente y exigir un cambio radical en el gobierno. La movilización popular derivó en la organización electoral de la sociedad civil, formando movimientos ciudadanos, lo que les permitió acceder a escaños en el parlamento europeo.
Más artículos del autor
En España como en muchos otros países se vive en un bipartidismo de facto, el Partido Popular (PP) y el Partido Socialista Obrero Español (PSOE), históricamente han sido los que han gobernado, con una oposición menor.
Hoy después de estas elecciones los dos grandes partidos tienen mucho que analizar, ya que su indice de votación bajó drásticamente, continúan con la mayoría de los escaños; sin embargo, la sociedad española decidió darle mayor participación a los partidos minoritarios que hoy han alcanzado puestos en el parlamento europeo.
Mientras en las elecciones de 2009 los resultados fueron favorables para el PP y el PSOE con 42% y 39% así como 23 y 21 escaños repartidos respectivamente, solamente dejaron 6 diputaciones a cuatro partidos y 29 partidos o coaliciones se quedaron con las manos vacías. En estas elecciones los españoles han empezado a cambiar su intención de voto, los resultados indican que el PP y el PSOE cuentan con 26% y 23% del total de votos emitidos respectivamente,por lo que les corresponden 16 y 14 escaños, y 24 lugares más para repartirse entre 8 partidos.
El cambio de actitud de los votantes españoles se puede entender por la terrible situación económica que atraviesan y que se vio reflejado en las calles pues las manifestaciones dejaron en claro que el gobierno necesitaba cambiar de rumbo y qué mejor manera de hacerlo que siguiendo las reglas del juego de la democracia. El voto se convirtió en instrumento de cambio de la ciudadanía española.
El bipartidismo en España esta en riesgo, la sociedad necesita nuevos rostros y propuestas, como el recién formado Partido Podemos, que surge después de las manifestaciones de los “indignados” y que hoy obtuvo el cuarto lugar y contará con cinco eurodiputados.
La crisis que viven los partidos políticos es palpable y tienen hasta el 2015 para tratar de enmendar sus estrategias, ya que habrá elecciones para elegir al presidente y será una fuerte prueba para los institutos políticos, ya que hoy la sociedad española ha visto el poder que tienen para poder cambiar al país.
Bien dicen que “cuando veas las barbas de tu vecino cortar, pon las tuyas a remojar” y es que en México los tres principales partidos políticos no tienen la mejor calificación ciudadana, más cuando las coaliciones son “electoreras” y no convencen a la hora de hacer gobierno, lo que incrementa el abstencionismo como consecuencia de la falta de resultados a pesar de las grandes reformas impulsadas desde el pacto por Mexico; sin embargo, ya se vio en España que el cambio desde la ciudadanía y no desde los partidos si es posible. Aunque algunos dirán que una golondrina no hace verano.