“No, no hay cárcel para el hombre.
No podrán atarme, no.
Más artículos del autor
Este mundo de cadenas
Me es pequeño y exterior
¿Quién encierra una sonrisa?
¿Quién amuralla una voz?”
Miguel Hernández.
La implementación de políticas para el desarrollo económico regional, cada día se vuelven más especializadas en el ejercicio de la violencia. Hoy se ejercen imposiciones en nombre de desarrollo económico y del conocimiento técnico, argumentando que “la gente no sabe lo que le conviene”, un error a mi parecer, en el cual la cultura política ha llegado a subestimar la capacidad de acción y entendimiento de la sociedad civil.
La apatía y la indiferencia son fenómenos que responden a una lógica más allá de la simple decisión personal de los individuos, olvidando que somos seres histórica y socialmente determinados. Si la gente no participa es porque nunca se le ha explicado como participar, si la ciudadanía es corrupta es porque las instituciones consienten la corrupción.
Entonces ¿quién determina a quién? ¿Las instituciones a la sociedad o la sociedad a las instituciones? Indudablemente la relación existente entre sociedad y las instituciones gubernamentales es de dependencia continua, de retroalimentación constante. ¿Qué sucede si esta retroalimentación de “input y output”, como lo denominan en políticas públicas, hace corto circuito? Simplemente la situación entra en estado crítico, es decir, las demandas sociales aumentan y la capacidad de respuesta es mínima y simulada. En pocas palabras un gobierno deficiente.
Ahora bien, en el caso del Estado de Puebla ¿qué clase de gobierno tenemos? En primer término, las grandes obras de Moreno Valle, lo que muchos han denominado “elefantes blancos” son precisamente simulaciones vistosas de obra pública, ocioso seria hablar de la ruedota de la fortuna, el costoso concreto hidráulico, el metrobus, los distribuidores inservibles, los hospitales vacíos, etc. Todo ello ha dejado a Puebla en shock, una doctrina de la cual Naomi Klein ha señalado que "Un estado de shock no sólo es algo que se produce cuando nos pasa algo malo, sino también cuando perdemos nuestra historia, cuando nos desorientamos."
El shock tiene tan confundida a la sociedad, por un lado ve cambios que son difíciles de ignorar, pero por otro sabe que en nada le benefician, la situación es la misma: Inseguridad, desempleo, devastación ecológica, desinformación, exclusión. Vivimos una traslación de nuestra realidad sumamente violenta, y en seguida diré porque.
Naomi Klein en su mismo texto expone “el término más preciso para definir un sistema que elimina los límites en el gobierno y el sector empresarial no es liberal, conservador o capitalista sino corporativista”, es decir, la mayor parte de las acciones gubernamentales son dirigidas a fortalecer la desigualdad en todas sus dimensiones: cultural, política, económica y social. Todo aquello que no sea mercado simplemente no sirve, es retrograda e improductivo.
He aquí el meollo del asunto, el gobierno implementa políticas sin ninguna consideración a la población más marginada, a los saberes locales, a los pueblos originarios, en general a la gente más pobre. La visión es tan estrecha, tan empresarial, tan racista y discriminativa que simplemente deciden ignorar las recomendaciones de naciones unidas, los estudios antropológicos, las protestas, las iniciativas ciudadanas, la ley. La lógica es concentrar el poder político y descentralizar las obligaciones sociales del estado. El ejemplo más cercano es la privatización del agua, la subordinación de diputados, investigadores, regidores al ejecutivo estatal.
La intervención encubierta a las juntas auxiliares, la eliminación de las piedras priistas en el zapato (Refugio Rivas del COBAEP, Israel Pacheco del Ayuntamiento de Puebla, etc.) los atentados contra trabajadores de la educación, el consentimiento de las mineras en la sierra norte, de las hidroeléctricas, etc. Todo ello con un fin; el mentado “progreso” desde su punto de vista.
La consecuencia directa de todo esto es la violencia, la exaltación y veneración excesiva al mercado y la producción en lo social funciona en la misma dinámica que la productividad sobre la naturaleza, es decir, se extrae violentamente la materia prima para alcanzar una meta, de ahí que las acciones políticas consuman el método de la productividad generando la creencia de que la violencia es el única forma de resolver las disidencias y alcanzar objetivos.
Por ello el gobierno a mansalva decidió abiertamente criminalizar la protesta; El día domingo 06 de abril a las 12:00 hrs. la comisariada ejidal de San Felipe Xonacayucan Enedina Rosas Vélez fue detenida por policías estatales bajo cargos ridículos como el supuesto robo de un celular, armados y violando toda legalidad aprendieron a la comisariada quien tiene 60 años de edad, y quien desde hace algún tiempo ha luchado junto con el pueblo de San Felipe contra el gasoducto, mismo que pone en peligro sus vidas.
Al día siguiente, martes 07 de abril, Juan Carlos Flores Solís, minutos después de entregar una queja por violaciones a derechos humanos en la detención de Enedina, fue privado de su libertad por policías estatales. Juan Carlos también ha emprendido la lucha contra el gasoducto desde el Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra y el Agua y por si esto fuera poco el miércoles 08 de abril de la misma forma, Abraham Cordero Calderón dirigente del Frente de Campesinos y Pequeños Propietarios de Texmelucan y la Sierra Nevada, quien se opone a la construcción del Arco Poniente, fue detenido violentamente y de manera arbitraria.
La construcción de escenarios en el derecho penal es un recurso del cual hacen uso los gobiernos para criminalizar la protesta social y comenzar un clima de terror, incertidumbre y desanimo a la resistencia. La violencia aumenta su grado ante la urgencia productiva, y la población preocupada por su seguridad; denuncia y se moviliza, incluso anuncia la posibilidad de conformar autodefensas. Sin embargo el peligro es latente y progresivo en especial porque el monopolio de la violencia legal puede ser tan injusto como autoritario.
Es por ello que hay que pugnar por la liberación inmediata de los activistas; que son evidentemente presos políticos.
Por el respeto a los derecho humanos.
Por la consulta ciudadana.
Por el respeto a los usos y costumbres,
Por la paz.
Por la democracia.
Por la vida.
¡Libertad Presos Políticos!