Fue muy comentado en redes sociales y en los corrillos políticos, y en pocos medios de comunicación la acusación de don Manuel Bartlett Díaz, actual Senador de la República por el Partido del Trabajo, en contra del Presidente Enrique Peña Nieto de traición a la patria.
Fue en la sesión del Senado de la República del 10 de diciembre cuando don Manuel señaló a sus colegas legisladores que la Reforma Energética propuesta era un acto de traición a la patria.
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El fundamento de don Manuel se hizo en base al Artículo 108 Constitucional y el artículo 123 del Código Penal Federal. La propia Constitución señala en su artículo 108 que el Presidente de la Republica, durante el tiempo de su encargo, solo podrá ser acusado por traición a la patria y delitos graves del orden común.
Aquí, un apretado resumen de sus exposición.
Don Manuel en su calidad de Coordinador del PT en la Cámara Alta, acusó formalmente a Enrique Peña Nieto de traición a la patria, al dar el posicionamiento de su partido en contra de la aprobación de la Reforma Energética-
El legislador señaló que en las iniciativas enviadas por el Presidente y por el Partido Acción Nacional no existe fundamento alguno para la modificación constitucional en materia energética, afirmando que los cambios propuestos atentan contra la soberanía nacional.
Con fundamento en el artículo 108 constitucional, el cual establece que: “El presidente de la República, durante el tiempo de su encargo, sólo podrá ser acusado por traición a la patria y delitos graves del orden común” y en el artículo 123 del Código Penal Federal: “Artículo 123.- Se impondrá la pena de prisión de cinco a cuarenta años y multa hasta de cincuenta mil pesos al mexicano que cometa traición a la patria en alguna de las formas siguientes: I.- Realice actos contra la independencia, soberanía o integridad de la Nación Mexicana con la finalidad de someterla a persona, grupo o gobierno extranjero”.
El legislador poblano lanzó la denuncia sustentada en los siguientes 13 puntos:
-No existe mandato democrático para cambiar uno de los fundamentos del pacto nacional plasmado en la Constitución de 1917.
-No justifica en ninguno de sus argumentos, la reforma constitucional.
-El dictamen no analiza el impacto social y económico, la economía de la desnacionalización que nos llevará a una catástrofe económica y social.
-El dictamen carece de fundamento técnico-económico sobre la supuesta incapacidad, ineficiencia o falta de rentabilidad de los organismos del Estado mexicano. Entrega acordada por Peña Nieto con estos intereses.
-Despoja a la energía de su carácter de asunto de seguridad nacional con graves consecuencias para el país. Quedará en manos de potencias extranjeras, no se garantiza ni la inversión, ni el abasto.
-El dictamen no se puede justificar por la supuesta falta de recursos públicos y nacionales para realizar las inversiones necesarias.
-El dictamen responde a los intereses de los Estados Unidos de América y sus corporaciones financieras y energéticas, y no al interés de los mexicanos.
-El dictamen daría derechos de propiedad directa e indirecta a las corporaciones extranjeras sobre los hidrocarburos, la refinación, petroquímica y la generación y prestación del servicio público de electricidad.
-La aprobación del dictamen despojaría a México de sus reservas de hidrocarburos y trasferiría a propiedad privada y de extranjeros, las inversiones realizadas por los mexicanos en la explotación de los hidrocarburos y la electrificación del país.
-La aprobación del dictamen conduciría de manera necesaria a la dependencia energética de México hacia corporaciones y gobiernos extranjeros e impediría la transición soberana hacia las energías renovables.
-La aprobación del dictamen cancelaría los derechos de México reconocidos en el TLCAN en relación con la energía. Se enajena la exclusividad del sector energético en manos del Estado y lo convierte en un asunto de libre comercio, que de acuerdo a los tratados internacionales, quedaría imposibilitado de ejercer ninguna rectoría sobre el sector. Quedamos en manos de los intereses de las corporaciones extranjeras.
-Si el dictamen se aprueba, los inversionistas extranjeros no tendrán la obligación de entregar a México las divisas generadas por las exportaciones ni tendrán la obligación de transferir tecnologías, de tener proveedores nacionales ni alcanzar un determinado porcentaje de contenido nacional. Según lo estipulado en el TLCAN ni pagarían impuestos en México, en virtud de los tratados internacionales para impedir la doble tributación.
-La aprobación el dictamen profundizaría el estancamiento económico y la creciente desigualdad de México, por sus impactos en las siguientes dimensiones:
-Reducción significativa de la renta petrolera y de las utilidades del servicio público de electricidad.
-Mayor desindustrialización del país.
-Mayor dependencia y costos de la infraestructura tecnológica.
-Reducción del balance neto de divisas del comercio exterior del sector energético y del país.
-Imposibilidad de retener las divisas de las exportaciones energéticas para sustentar las reservas del Banco de México.
-Imposibilidad de destinar la renta petrolera para impulsar la inversión pública, privada y social de los mexicanos.
-Imposibilidad de reducir precios de los combustibles y tarifas eléctricas.
-En síntesis: la imposibilidad de alcanzar mayores tasas de crecimiento económico, desarrollo regional y nacional.
-Por las razones anteriores, el dictamen representa un retroceso histórico irreversible para los mexicanos, por lo cual debe de ser rechazado. De no ser así, el pueblo mexicano se movilizará en toda la nación en defensa de su energía.
Juzgue el lector si el Presidente Peña cometió o no el delito de traición a la patria.
PANISTAS INCULTOS
Y en el mismo tema, un gran escándalo sacudió las redes y los medios cuando en el debate en comisiones de la citada reforma, el 9 de diciembre la legisladora de Movimiento Ciudadano, Layda Sansores San Román, dijo en la tribuna, parafraseando a Saramago: “Privaticen los sueños, privaticen la ley, privaticen la justicia, pero si quieren realmente que haya una privatización a fondo, vayan y privaticen a la pu… madre que les parió y eso sería mucho mejor que lo hicieran porque al menos esa es suya, esta Patria no les pertenece”.
El senador poblano panista, Javier Lozano Alarcón, seguramente ignora quien es Saramago ---José de Sousa Saramago, escritor, novelista, poeta, periodista y dramaturgo portugués, a quien en 1998 se le otorgó el Premio Nobel de Literatura--- y en Twitter le dijo “vulgar”. Esa respuesta es una prueba más de la incultura panista.
En fin, como escribió José Emilio Pacheco (México, 1939) en su poema Alta Traición:
No amo mi patria.
Su fulgor abstracto
es inasible.
Pero (aunque suene mal)
daría la vida
por diez lugares suyos,
cierta gente,
puertos, bosques de pinos,
fortalezas,
una ciudad deshecha,
gris, monstruosa,
varias figuras de su historia,
montañas
-y tres o cuatro ríos.
raultorress@hotmail.com