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Medio Ambiente
Vecinos de la zona denuncian que por las noches camiones descargan varias veces, desde escombro hasta animales muertos
Desechos amontonados en terreno baldío
Foto: Cortesía
Camiones de volteo se volvieron parte de la rutina del ex rancho La Covadonga, ubicado en el kilómetro 12.5 de la carretera Puebla–Tlaxcala; lo que antes era un terreno con vocación social, hoy es escenario de un tiradero clandestino que puede recibir hasta 20 descargas diarias.
Desde el 15 de diciembre de 2025 esta actividad ilegal no ha cesado y a pesar de que ya hay denuncias formales presentadas ante autoridades estatales y federales, el problema sigue creciendo sin que exista una intervención concreta.
La Fundación Julita y Antonio, propietaria del predio de más de 12 hectáreas, enfrenta desde hace tres años una invasión que, lejos de resolverse, derivó en un problema mayor, el uso ilegal del terreno como depósito de residuos.
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De acuerdo con su apoderado legal, Jesús González Schmal, aunque en administraciones anteriores se ordenó la demolición de construcciones irregulares e incluso se avanzó mediante un amparo, la restitución del predio no trajo seguridad ni vigilancia.

Por el contrario, Fundación Julita y Antonio acusó que la ausencia de autoridad abrió la puerta a una nueva dinámica, la de un tiradero clandestino con la entrada nocturna de camiones que descargan escombro, basura y desechos a pocos metros del río Atoyac.
Pero lo que comenzó como un depósito de cascajo en La Covadonga pronto escaló, para albergar residuos orgánicos, basura doméstica e incluso animales muertos.
Por esta situación, la fundación ya recurrió a distintas instancias, primero a nivel estatal, donde la Secretaría de Medio Ambiente se declaró incompetente al tratarse de una zona federal por su cercanía con el río y posteriormente, el caso fue turnado a la Comisión Nacional del Agua (Conagua), donde tampoco hubo respuesta.
En paralelo, vecinos de la colonia agrícola Ignacio Zaragoza también ya presentaron quejas ante el municipio por el tiradero clandestino, tanto con policías municipales hasta con el ayuntamiento, sin tener resultados.

La ubicación del tiradero clandestino en La Covadonga agrava el problema, pues el predio colinda con el río Atoyac, uno de los cuerpos de agua más contaminados de la región.
Ante la falta de respuesta institucional, la fundación también busco apoyo en el diputado Elpidio Díaz Escobar, quien ha planteado iniciativas para sancionar el uso de camiones de volteo en tiraderos ilegales.
La intención es que el caso escale al Congreso y se emita un punto de acuerdo que obligue a las autoridades municipales y federales a intervenir.
Mientras tanto, cada noche el movimiento continúa con filas de camiones que entran, descargan y se van. (MCJ)
