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La decoración decembrina aumentó la presión sobre el monumento y evidenció el daño que arrastra desde hace años
Foto: e-consulta
El Arco de Santiaguito, uno de los símbolos urbanos más representativos de Izúcar, muestra un deterioro que se volvió más evidente tras la reciente colocación de adornos navideños, instalados sin que previamente recibiera trabajos de mantenimiento.
La estructura que ya supera las ocho décadas de antigüedad, anteriormente ya presentaba cuarteaduras y daños visibles, pero la suma de ornamentos y cableado incrementó la carga sobre un monumento que desde hace años requiere intervención técnica especializada.
Durante un recorrido realizado por e-consulta, se documentaron fisuras de gran tamaño, desprendimientos de aplanado, hundimientos en los bordes y zonas donde la base quedó expuesta.

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La pérdida total de pintura en varios tramos de esta estructura de Izúcar y el desgaste pronunciado de los marcos decorativos confirman el deterioro progresivo.
A pesar de este escenario, el ayuntamiento que preside Eliseo Morales Rosales, decidió instalar iluminación y decoración decembrina sobre el arco.
El anuncio de “Brilla Izúcar 2025”, cuyo nombre coincide con una marca comercial registrada, fue fijado en la parte central del monumento y se sostiene con cables y soportes que atraviesan la estructura, aunque no hay constancia pública de que se haya realizado una evaluación estructural previa a su colocación.
Habitantes de la zona aseguraron que el monumento lleva años sin recibir trabajos de rehabilitación significativos.
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A su vez, advirtieron que además del desgaste acumulado, la presión añadida por los adornos despierta preocupación debido al constante tránsito de vehículos y peatones que circulan bajo el arco.

El origen del Arco de Santiaguito continúa envuelto en incertidumbre, ya que no existe un registro oficial que precise quién lo diseñó o construyó.
Sin embargo, la comunidad de Izúcar lo reconoce como un bien inmueble emblemático y parte central de su identidad urbana. Se sabe que fue construido en 1948.
El historiador Jorge Iván Torres Gamboa, explicó mediante entrevista telefónica que por error el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), catalogó el Arco de Santiaguito como parte del templo de Santiago Apóstol.
Sin embargo, Gamboa declaró que esta estructura no corresponde al templo, y que, por esa equivocación, el ayuntamiento de Izúcar se deslinda de la restauración de esta estructura.
Hasta ahora, no se ha informado sobre la existencia de un dictamen actualizado ni sobre planes inmediatos de restauración.
Mientras tanto, la estructura más icónica de Izúcar luce cada vez más frágil, y la temporada navideña terminó por exhibir con mayor claridad las huellas del tiempo y la falta de mantenimiento institucional. (FS)