Jueves, 21 De Mayo De 2026 | Puebla

Municipios

De Huaquechula a Atlixco: mujer comparte receta familiar de palanquetas

Mireya Manjarrez viaja cada fin de semana de Huaquechula a Atlixco con sus hijos para vender 200 palanquetas hechas con productos locales

De Huaquechula a Atlixco: mujer comparte receta familiar de palanquetas

Foto: Angelina Bueno

Cada fin de semana, Mireya Manjarrez, conocida como la vendedora de alegrías, recorre las calles de Atlixco acompañada de sus dos hijos para entregar pedidos y ofrecer sus tradicionales palanquetas en la avenida Independencia de este Pueblo Mágico.

Mireya aprendió a elaborar este dulce típico gracias a su esposo, cuya madre lleva más de dos décadas dedicada a esta actividad.

“Mi suegra tiene años de venir a vender aquí, la conocen como la güera de las palanquetas. Somos la tercera generación y espero que mis hijos no dejen morir esta receta”, expresó mientras observaba a su pequeña hija y a su bebé de cuatro años.

Originaria de Santiago Tetla, Huaquechula, cada viernes comienza a preparar cerca de 200 palanquetas, que en su mayoría son pedidos de tiendas de artesanías y negocios del centro de Atlixco. El resto lo ofrece directamente en la calle, vendiéndolas a 20 y 35 pesos.

Te puede interesar:

Vecinos de Atlixco alertan por posible fraude; reparten volantes ...

“Las traigo en cajas de huevo, las cargamos y vamos entregando (…). Lo que sobra lo vendemos aquí para no regresarnos sin un extra de ganancia a casa”, relató.

Su producto es natural y libre de conservadores, elaborado con amaranto, cacahuate, miel y un poco de azúcar. Cada pieza es envuelta en papel celofán para facilitar su transportación y conservación.

Los ingredientes provienen de la región: el amaranto de Huaquechula y Atzitzihuacán, el cacahuate del valle y la miel orgánica de colmenas locales.

El trayecto desde Santiago Tetla hasta Atlixco, de casi una hora, representa un esfuerzo importante, ya que Mireya viaja en transporte público cargando las cajas de alegrías y acompañada de sus hijos.

Sin embargo, asegura que vale la pena porque mantiene viva la tradición familiar y lleva un pedacito del sabor de su tierra a quienes disfrutan de este dulce mexicano. (APP)

TAGS