Te puede interesar:
Sismo en México: terremoto de 1985 y 2017, los más devastadores
Mundo
El calor extremo, la falta de acceso a agua potable y el saneamiento contribuyen a la proliferación de esta enfermedad
Edificio destruido por terremoto
Foto: X @VertigoWarrior
La Organización Mundial de la Salud (OMS) expresó su preocupación luego de que el riesgo de brotes de enfermedades como el cólera, la malaria y el dengue aumentara en Myanmar, Birmania, tras el terremoto del 28 de marzo.
El calor extremo, con temperaturas de hasta 38° C, la falta de acceso a agua potable y el saneamiento adecuado contribuyen a la proliferación de esta enfermedad.
Además, se esperan lluvias inusuales que podrían agregar el surgimiento de otras enfermedades transmitidas por el agua.
Te puede interesar:
Sismo en México: terremoto de 1985 y 2017, los más devastadores
Tanto la junta militar gobernante como los grupos rebeldes, entre ellos, el Ejército de Liberación Nacional Ta'ang, declararon temporalmente un alto al fuego para facilitar las labores de rescate y asistencia; sin embargo, persisten los incidentes que limitan el acceso de ayuda a las áreas más vulnerables.
Por su parte, China envió equipos de rescate y suministros valuados en 100 millones de yuanes,13.76 millones de dólares; India y Rusia contribuyeron brindando hospitales móviles.
Estados Unidos sólo ofreció 2 millones de dólares, los cuales tuvieron un retraso, debido a problemas de visado.
Te puede interesar:
Se cumplen 24 años del terremoto de 1999 en Puebla: ¿Qué pasó...
El 28 de marzo de 2025, un terremoto de magnitud 7.7 sacudió el centro de Myanmar, afectando a las regiones de Mandalay, Sagaing y la capital, Naypyitaw.
Al sismo más fuerte le siguió una réplica de magnitud 6.4 y otras adicionales. Aproximadamente 3.7 millones de personas resultaron afectadas.
Las autoridades de Myanmar confirmaron el deceso de más de 2 mil personas y cientos de heridos; en Bangkok, Tailandia, se reportaron tres fallecidos y decenas de heridos.
Casi la mitad de las instalaciones de salud en las zonas afectadas quedaron inutilizables. Varios hospitales en Mandalay y Naypyitaw fueron destruidos.
El terremoto desplazó a miles de personas, de las cuales están en campamentos temporales con acceso limitado a servicios básicos.
Organizaciones de ayuda humanitaria trabajan en acciones que proporcionen suministros indispensables para mejorar las condiciones de vida en estos asentamientos, como campañas de vacunación, distribución de tabletas de purificación de agua y la promoción de prácticas de higiene.
Pero la efectividad de estas medidas se ve mermada por la destrucción de infraestructura, la falta de personal de la salud y la inseguridad.
Estos son los terremotos que han tenido más pérdidas humanas: