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Un grupo de la comunidad mantiene el inmueble cerrado lo que ha impedido la celebración de misas y otros eventos litúrgicos
Foto: Joselyn Meneses
Tras varios años de trabajo y múltiples conflictos, la restauración de la iglesia de San Pedro Benito Juárez, ubicada en Atlixco, concluyó satisfactoriamente, después de las graves afectaciones sufridas por el sismo de 2017.
La estructura del templo fue reparada para garantizar la seguridad de los feligreses, y en teoría, ya está lista para abrir sus puertas y retomar las actividades religiosas. Sin embargo, un grupo de la comunidad mantiene el inmueble cerrado.
Según informes, este grupo tiene "secuestrado" el recinto, lo que ha impedido la realización de un recorrido oficial por las instalaciones restauradas, así como la celebración de misas y otros eventos litúrgicos.
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La restauración del templo fue un proceso prolongado, marcado por desafíos técnicos y administrativos. Los daños estructurales causados por el sismo de 2017 requerían una intervención especializada, mientras que la falta de recursos y las disputas internas dentro de la comunidad dificultaron el avance de los trabajos.
A pesar de estos obstáculos, los trabajos concluyeron y se logró devolverle al templo su esplendor arquitectónico. La iglesia, un símbolo cultural y espiritual de San Pedro Benito Juárez, ahora está lista para recibir nuevamente a los feligreses.
En entrevista, el padre Bartolo Lara Bernardo, párroco de San Jerónimo Coyula, declaró que la obra se culminó, pero debido a las dificultades en la comunidad, no se había podido realizar la entrega oficial. Tras diversas mesas de diálogo, este jueves se pudo realizar una ceremonia en compañía de diferentes padres de la región.
“Aquí voy a estar acompañándolos en el sacramento, aunque muchos no estén de acuerdo", refirió al tiempo que resaltó que no se ha llegado a un acuerdo porque las conversaciones han sido parciales, y las exigencias del grupo inconforme no ayudan a la comunidad, sino que “perjudican la fe”.
Una de las peticiones del grupo que ha impedido la apertura de la iglesia es la destitución del padre. Sin embargo, comentó que por el momento la Arquidiócesis no considera cambiar al párroco, ya que esta dinámica se ha intentado previamente sin resultados.
Las autoridades eclesiásticas y civiles han evitado pronunciarse directamente sobre el tema, aunque se espera que pronto inicien diálogos para resolver la situación. Mientras tanto, los feligreses se encuentran en la incertidumbre, a pesar de la finalización de los trabajos de restauración.
Se espera que en los próximos días haya avances para liberar el inmueble y permitir su apertura, devolviendo así a los habitantes de San Pedro Benito Juárez un lugar esencial para su vida religiosa y social. (APP)