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¡Confirmado! Cerro de San Miguel, en Atlixco, esconde centro ceremonial prehispánico

El rumor que durante década corre entre los atlixquenses fue confirmado por el INAH

¡Confirmado! Cerro de San Miguel, en Atlixco, esconde centro ceremonial prehispánico

Foto / Angelina Bueno

Atlixco. En el marco de los recientes trabajos de construcción del mirador de Cristal y la rehabilitación de andadores, así como el mantenimiento a la ermita del cerro de San Miguel, fueron encontrados nuevos vestigios prehispánicos en el cerro del mismo nombre, esto datan del primer milenio de nuestra era y hacen pensar a los especialistas que la parte alta del Macuilxochitepetl fue un teocalli, es decir un centro ceremonial, un templo dedicado un dios que se cree era Macuixochitl, dios cinco flor.

Fue gracias a que entraron a través de la boca del pozo instalado en la parte trasera del atrio de este templo que los trabajadores del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) encontraron basamentos y muros, así como fragmentos de piezas de cerámica.

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La idea de que el cerro de San Miguel fue parte importante para el desarrollo del aspecto religioso y astronómico de los antiguos habitantes del Valle de Atlixco, era bien conocida por todos los atlixquenses, pues durante décadas el hallazgo de figurillas de barro, vasijas y piezas diversas de alfarería era una constante, sobre todo cuando la zona de las colonias Solares Chicos y Solares Grandes comenzó a urbanizarse y para construir casas se arrancaron los árboles de las huertas.

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“En toda la zona de acceso al cerro de San Miguel encontrar figuras de barro, vasijas y más era algo muy común, por ello muchos de los que viven en la colonia Ricardo Treviño tienen una colección de las mismas, algunos hasta las han puesto en venta ahora en los grupos de redes sociales”, comentó Blanca Ponce vecina del lugar.

En una entrevista otorgada a este medio de comunicación algunos años atrás Miguel Medina Jaen, antropólogo del INAH encargado del registro y preservación de los hallazgos prehispánicos encontrados hasta hace 6 años, señalaba que en su percepción como profesional y tras el conocimiento de Atlixco, toda la ciudad tiene vestigios prehispánicos bajo ella, algunas zonas en mayor medida que otras.

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Y es que cabe recordar que desde hace 6 y 7 años los descubrimientos prehispánicos en Atlixco se han detonado, el primero de ellos se dio en la colonia Solares Grandes donde al realizar la construcción de un domicilio particular se descubrió un osario con más de 80 esqueletos, de los cuales fueron rescatadas al menos 80 cápsulas mortuorias, esto fue en el año 2018.

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Posteriormente tras aprobarse e iniciar los trabajos de rehabilitación de la plazuela de la danza, se destapa el mayor de estos descubrimientos que es la base del centro ceremonial original en este sitio con un osario que contenía los restos de tres menores de edad que se cree fueron ofrecidos en sacrificio. Hasta la fecha la zona debajo del palco continúa cubierta con láminas y madera, ya que es el lugar donde existen mayores vestigios.

Y finalmente fue este 2023 entre julio y agosto, casi al terminar los trabajos para el proyecto del mirador, específicamente en las labores de iluminación de la capilla a San Miguel arcángel, cuando se hicieron los nuevos descubrimientos encabezados por el mismo antropólogo Miguel Medina Jaen junto con Carlos Cedillo Ortega y Elvia Cristina Sanquez de la Barquera.

Pese a que los rumores de esta confirmación de la leyenda que se conoce desde hace generaciones ya corría entre los atlixquense, el tema se preservó por parte del INAH y las autoridades hasta que pasaran la inauguración del mirador de cristal, la iluminación y el Huey Atlixcáyotl.

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Por lo que en un comunicado emitido por INAH se detalla los siguiente: “se localizaron capas gruesas de rellenos constructivos, hechos con tierra y piedras.De acuerdo con los especialistas, estos rellenos fueron un esfuerzo de los pobladores del antiguo señorío de Cuauhquechollan –nombre nahua de Atlixco, el cual significa “el lugar del águila de plumaje precioso”– para nivelar la cima rocosa de este monte de origen volcánico, el cual tiene una peculiar forma piramidal”.

Se explica que de estos rellenos se recuperaron fragmentos de vasijas de barro, así como herramientas y ornamentos de piedra, cuya antigüedad, en general, abarca el primer milenio de nuestra era, es decir, corresponden del periodo Preclásico Tardío al Posclásico Temprano mesoamericanos.

Y continúa el texto: “Ante estas evidencias, se programó un pozo más, a excavar en el atrio de la iglesia, con el objetivo de verificar la existencia de algún piso o de restos del templo que habría sido construido en la cima del cerro en la época prehispánica. Realizado al norte de la capilla, dicho pozo permitió ubicar, a escasos 25 centímetros bajo el nivel actual del atrio, restos de un piso de cal y arena, de origen prehispánico, delimitado por un muro de piedras pegadas con lodo”.

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Es preciso señalar que da cuenta de que a 90 centímetros debajo de ese muro de piedras, deteriorado por el paso del tiempo y la construcción de la propia capilla virreinal, se halló un segundo piso, el cual permite a los arqueólogos afirmar que sí existió un teocalli en la cumbre del cerro San Miguel, y que este tuvo, al menos, dos etapas constructivas.

Finalmente se especifica que no es posible determinar a qué divinidad pudo estar asociado el templo, puesto que los arqueólogos señalan que fuentes históricas, como la Monarquía Indiana, de fray Juan de Torquemada, y la tradición oral de Atlixco, refieren que las deidades a las que se le rendía culto pudieron ser Quetzalcóatl (creador y civilizador de la humanidad), Tláloc (dador de lluvia) o Macuilxóchitl (uno de los patrones del juego, la danza, el placer y las fiestas).

La conclusión es que, probablemente, otros segmentos del teocalli y mayores pistas para aclarar cuál era su deidad titular aún yacen bajo la capilla virreinal de San Miguel Arcángel. Aún con este halo de misterio, la confirmación arqueológica de aquella antigua creencia popular de más de 400 años ayudará a fortalecer la identidad de las y los atlixquenses.

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