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Gobierno
El mandatario culpa a ex funcionarios de haber mantenido espacios de privilegio para presos en el Cereso de San Miguel
El gobernador de Puebla, Luis Miguel Barbosa Huerta, admitió que sus tres ex secretarios de Seguridad Pública del Estado lo desobedecieron y engañaron porque nunca destruyeron en su totalidad los más de 100 cuartos con privilegios que se construyeron en el Centro de Reinserción Social (Cereso) de San Miguel.
Hasta ayer en la noche, la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) que hoy encabeza Daniel Iván Cruz Luna concluyó con el desmantelamiento del llamado “pueblito”, un conjunto de pequeños departamentos con comodidades como gimnasio, jacuzzi y baño de vapor.
Barbosa Huerta informó que se realizó una certificación notarial antes de comenzar con la destrucción de esos espacios y que se realizará otra tras su finalización. Los miles de metros que ya quedaron libres serán utilizados para ampliar el penal de la ciudad de Puebla.
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“Ayer concluyó, por fin, la destrucción del “pueblito”, donde me han ido cambiando las cifras y ahora resultó que había más de 100 departamentos, gimnasios, que a lo largo de estos años se fueron construyendo al interior de San Miguel como espacios de privilegios, prostitución, venta de droga. Unos (detenidos) que están llegando dicen: ¿dónde está mi suite? Faltan cimientos y varillas que se tienen que quitar”, apuntó.
El ejecutivo estatal dijo que sus tres extitulares de la SSP, Miguel Idelfonso Amézaga Ramírez, Raciel López Salazar y Rogelio López Maya, le mintieron sobre esta situación y ocultaron la verdadera cifra de las “casitas” que existían en el centro penitenciario.
Desde enero, e-consulta publicó que solo se derrumbaron 60 de las más de 100 habitaciones tipo hotel construidas en la explanada y que contaban con todos los servicios. Como si se tratara de una propiedad, quienes administran los espacios cobraban renta semanal a los internos que deseaban hacer más amena su estancia en el reclusorio.