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Tres de las 29 especies en peligro de extinción se resguardan en este lugar
Ilustración / Diego Rodríguez
En el municipio de Chignahuapan se encuentra el Museo Mexicano del Axolote (Mumax), el cual es un recinto dedicado a cuidar de una particular especie, el ajolote, en dicho lugar, se busca incentivar la preservación de este animal, ya que a causa del constante crecimiento de la urbanización que pone en riesgo su hábitat natural, se encuentra en peligro de extinción.
El ajolote o axolotl, cuyo nombre es de origen náhuatl y el cual significa “monstruo de agua”, es un familiar directo de la salamandra tigre, el cual debido a que posee el distintivo rasgo de evitar la metamorfosis, lo hace conservar su apariencia larvaria durante toda su vida adulta, asimismo, esta especie es capaz de regenerar sus estructuras más vitales como la cola, miembros superiores e inferiores, el sistema nervioso central, tejidos del ojo y el corazón e incluso partes de sus cerebros.
El Muxmax, antes conocido como la Casa del Axolote en Chignahuapan, fue fundado en el año 2014 para resguardar tres de las 29 especies que habitan en el país: el ajolote del altiplano (Ambystoma velasci), el cual habita en la Sierra Norte de Puebla; el achoque (Ambystoma dumerilli), originario de Pátzcuaro, Michoacán y ajolote mexicano (Ambystoma mexicano), especie localizada en el canal de Xochimilco ubicado en la Ciudad de México.
Fueron las constantes visitas a la Casa del Axolote, lo que impulsó a los socios a declarar el lugar como un museo el día 21 de agosto de 2020, convirtiéndolo en el primero con sus características, en donde se imparten talleres y se montan exhibiciones con la finalidad de acercar a la gente interesada en la biotecnología para generar sistemas artificiales que den soporte a la vida.
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Cabe mencionar que, pese a que este recinto es popular, los ingresos económicos fueron a la baja debido a la pandemia por covid-19, ante ello, se decidió crear una cuota mínima de 30 pesos por persona, para que puedan apreciar a las especies cautiverio, además se creó un restaurante y una tienda de recuerdos con el fin de mantener en en las mejores condiciones a esta mítica especie.
El recinto se encuentra ubicado en la primera calle de Castro #16 en el centro del municipio, recibiendo habitantes desde las 11 hasta las 19 horas, de lunes a domingo.