Mientras no haya los incentivos fiscales adecuados, las personas seguirán en la informalidad, la que alcanza 51 % en todo el país, señaló Anselmo Chávez Capó, catedrático de la Licenciatura en Administración Financiera y Bursátil de la UPAEP.

Abundó que si se considera que la obligatoriedad del Registro Federal de Contribuyentes ayudará a tener una mayor captación de impuestos, la respuesta es no porque el hecho de que se tengan registradas a las personas no garantiza que vayan a generar mayores ingresos.

Esta situación eventualmente podría estresar el sistema porque se va a migrar de captar 30 millones de registros a 83 y eventualmente 90 millones de registros, que a final de cuentas estarán en una base de datos que en algún momento no tendrá ninguna utilidad sino hasta que la persona comience a percibir ingresos y se vea obligada a reportar sus movimientos.

Afirmó que mientras no haya los incentivos adecuados, las personas seguirán en la informalidad, una informalidad que equivale a un 51% de informalidad laboral a nivel nacional.

Según Chávez Capó “pasó lo de siempre: nosotros tenemos una enfermedad muy fuerte, muy grave, y nos acaban de dar sólo un paracetamol”.

Manifestó que actualmente se tiene una base de contribuyentes de aproximadamente 30.4 millones de personas que se encuentran registrados en el SAT y que tienen obligaciones fiscales.