Pongo a consideración de lectores de e-consulta los resultados del seguimiento a las ejecuciones realizadas en el estado de Puebla, del 1 al 30 de septiembre de 2021, sin olvidar los resultados del mes de agosto.

El mes de agosto

Solo en agosto se cometieron 49 ejecuciones con 3 cartulinas como mensaje. En el caso específico de Puebla Capital, hubo 11 ejecuciones, incluyendo la nueva modalidad: los sillones.

Las 49 ejecuciones se dieron en 26 municipios, de los cuales 11 no habían sido tocados por la delincuencia organizada: Acatlán, Cohuecan, Cuautinchán, Epatlán, Hermenegildo Galeana, Jolalpan, Libres, Tehuitzingo, Xicotepec, Yehualtepec y un convidado oaxaqueño, Zapotitlán Palmas.

Del 1 de enero al 31 de agosto, se llevaron a cabo 236 ejecuciones en 66 municipios del estado de Puebla, de las cuales 17 se dieron en la franja central de la entidad y diez en el llamado “Triángulo Rojo”, pero en agosto la “limpieza” se concentró en estas dos zonas, aunque la mixteca se llevó ocho ejecuciones.

Por otra parte, se duplicó el número de cuerpos identificados con huellas de tortura respecto al mes de julio y se incrementaron los levantones, incluyendo aquellos que eran mero secuestro y que terminaron matando a su víctima. Y aumentaron los embolsados (11).

El ‘affaire’ de septiembre

A partir del 17 de septiembre la prensa registró una desaparición abrupta, anormal, de información vinculada a las ejecuciones en el estado de Puebla. De una o dos ejecuciones al día (entiéndase, la frecuencia normal registrada en los últimos cinco meses), se desplomó a cero.

Solo había dos posibilidades. La primera es que los jefes de plaza de los cárteles, los líderes de las pandillas locales de alto impacto y los políticos que los protegen se hubieran puesto de acuerdo para no ejecutar a nadie. Un ‘coffee-brake’ de la muerte, pues.

La segunda posibilidad es que alguien hubiera montado en cólera por la información que se ha vertido en distintos medios digitales sobre la escalada de ejecuciones en Puebla y, a sabiendas que no podría ya controlarla, optó por una obviedad: tronarle los dedos a quien maneja esa información e intentar cancelarla de un plumazo.

Los días 17, 18, 20, 21, 22, 25 y 26, no hubo registros de ninguna ejecución en los medios estatales de Puebla. Me comuniqué con dos personas que manejan el tema y me confirmaron que tampoco tenían información; una de ellas me dijo que le comentaron de un cerco informativo para bajar la presión, porque ya había molestias tropicales, tabasqueñas.

Pregunté en una instancia oficial con una fuente del más alto nivel. Me señaló que la indicación era bajar el número de ejecuciones en Puebla a como diera lugar; sin embargo, algo pasó el 27 de septiembre y el 28, que se supo de tres ejecuciones en 24 horas.

Así que le debo comentar de qué va el Ejecutómetro de septiembre: primero, le daré los datos sin ningún tipo de compensación matemática; es decir, tal y como van los registros en la prensa. Y luego, le presento los datos que tienen mayor probabilidad de haber ocurrido y que fueron vetados. Para esto último hice un cálculo de probabilidad basado en los registros que actualizo todos los días.

Los datos vía prensa

En el entendido que hubo un bloqueo o apagón informativo los días 17, 18, 20, 21, 22, 25 y 26, se identificaron en la prensa un total de 36 ejecuciones en el estado de Puebla, con una sola cartulina dejada como mensaje, en Puebla Capital. Las 36 ejecuciones se dieron en 32 eventos, de los cuales siete fueron en la capital estatal y 25 en otros municipios.

En septiembre, 22 municipios poblanos experimentaron al menos una ejecución y, de esos, seis se incorporan a la lista: Axutla, Cuautlancingo, Cuetzalan, Chiautzingo, Jalpan y Pantepec. De tal forma que, de enero 1 a septiembre 30, se dio al menos una ejecución en 72 municipios del estado de Puebla, lo que constituye el 33.18 de los 217 municipios.

Con las vendettas entre protectores del crimen organizado que se están desarrollando en Puebla, el único municipio del triángulo rojo que no ha tenido una sola ejecución seguramente registrará alguna, próximamente: Quecholac. Y no es por desearles mala suerte a los habitantes de ese lugar, sino que la gobernabilidad fáctica local está tocada y eso será aprovechado por sus contras.

La historia de México está atiborrada de casos en los que a propósito se rompe el equilibrio criminal de un lugar para colocar a otro grupo delictivo en el poder. Y no se confunda usted: estas rupturas no se dan para que se retire un cártel y acceda uno distinto: un solo cártel tiene diversos patrocinadores y, a veces, uno de éstos últimos revienta a un competidor para tomar esa posición que, en el caso que nos ocupa, hay que mirar a 2024.

Regresando a los números de septiembre, la franja central del estado de Puebla es la que tiene mayores complicaciones: el 50 por ciento de los eventos del mes se dieron en ese lugar, en el que evidentemente está Puebla Capital. Entre enero 1 y septiembre 30 de 2021, el estado de Puebla suma un total de 272 ejecuciones y 15 mensajes tipo cartulina.

La probabilidad de la ejecución

Recordará usted algún ejemplo de un profesor que le dio clases de probabilidad: si se lanza una moneda al aire, solo caben dos opciones para el resultado, cara o cruz. No puede ser de otra manera, porque la moneda solo tiene dos caras.

A esto último se le llama probabilidad teórica, pero, si usted lanza cien veces la moneda, seguramente no le van a salir cincuenta caras y cincuenta cruces. El cálculo depende de muchas variables que modifican el juego: desde el piso sobre el que usted está parado haciendo los lances, hasta la forma de sus dedos, por ejemplo.

Hay variables que no podrá controlar usted (la forma de sus dedos) y otras que sí (el piso, ya que puede cambiar de lugar). A las primeras se les dice “naturales” y a las segundas, “asignadas”. A lo mejor, en sus cien lanzamientos, termina con sesenta resultados “cara” y cuarenta “cruz”. A este resultado, se le llama probabilidad empírica y con esto hice el análisis.

Los números y los signos

Para trabajar con el tema de las ejecuciones de septiembre 2021, usé 36 como el total de “posibles eventos”, dado que esos fueron los que identifiqué en los medios. O, dicho de otra forma, son las ejecuciones vertidas en el ámbito público.

De esos 36, 33 eventos fueron de una sola ejecución, al tiempo que hubo 3 eventos más, pero con dos ejecuciones o más. Así, hubo “33 eventos en A” y “3 eventos en B”. Para no embromarlo con demasiados tecnicismos, le diré que los resultados del cálculo para septiembre 2021 para el estado de Puebla son los siguientes:

¾     Probabilidad de que ocurra una sola ejecución: 0.917 (o, 91.7)

¾     Probabilidad de que ocurran dos o más ejecuciones: 0.083 (u, 8.30)

¾     Probabilidad de que ocurran ambas modalidades de ejecución en un día: 0.076 (o, 7.60)

¾     Probabilidad de que ocurra cualquiera de los dos tipos de ejecución en un día: 0.924 (o, 92.4)

Como ejemplo de "la probabilidad" de que ocurran ambas modalidades de ejecución en un día, imagine que un día cualquiera se diera una ejecución a las ocho de la mañana y luego se diera otra con dos o más muertos, a las diez de la noche.

Así, el resultado importante de la probabilidad no es si se dan una, dos o tres ejecuciones sino el que ocurra alguna: 92.4. Poniéndolo en términos coloquiales, es casi un hecho que en Puebla ocurra una o más ejecuciones al día.

El cerco informativo se dio por siete días (aunque también es factible que hayan rasurado los resultados de otros días, pero ése es otro tema), así que hay que agregar siete ejecuciones a las 36 registradas “públicamente”, lo que da un total de 43 para septiembre.

El caso de Puebla Capital es interesante, porque casi el 100 por ciento de todas sus ejecuciones ocurren en un territorio específico y delimitado. Y eso no se da por esoterismo o azar: los cadáveres se tiran en esa gigantesca franja, por un motivo específico.

Bajo un análisis de gabinete que comprende probabilidad, estadística y ‘forecasting’ se puede presentar qué días de la semana y qué municipios son los que pueden registrar un ejecutado. Los métodos cuantitativos ayudan a despejar el humo que pretende ocultar complicidades, indiferencias e incompetencias.

Conclusión con 272 muertos

Caminando por la 14 oriente, casi esquina con el Boulevard 5 de Mayo, vi el exceso de camionetas y guardias que podrían servir de algo en otro lado. Alejándome, recordé las palabras de Plutarco Elías Calles: el calibre de la pistola es de acuerdo al tamaño del miedo. Más de 272 muertos en un año deben dar mucho miedo, ni duda cabe.