El caso de Martha Sepúlveda está impactando en diversas partes del mundo, ya que se convertirá en la primera mujer en aplicarse la eutanasia sin padecer una enfermedad terminal.

“Me considero muy creyente de Dios, pero repito, Dios no me quiere ver sufrir y yo creo que a nadie”, ha expresado la mujer que accederá a la aplicación de la eutanasia en Colombia, el próximo domingo 10 de octubre.

La mujer sufre esclerosis lateral amiotófica desde hace tres años.

La esclerosis lateral amiotófica es una enfermedad del sistema nervioso que debilita los músculos y afecta las funciones físicas. En esta enfermedad, las células nerviosas se degradan, lo que reduce la funcionalidad en los músculos con los que se conectan. Se desconoce la causa.

El síntoma principal es la debilidad muscular. Los medicamentos y la terapia pueden reducir el avance de la ELA y el malestar, pero no existe una cura, según datos arrojados por Google.

Por medio de la Sentencia C-233, expedida por la Corte Constitucional el pasado 23 de julio, se amplío el derecho fundamental a morir dignamente en Colombia. El fallo cobija a aquellos pacientes que padezcan una enfermedad que les provoque intenso sufrimiento por lesión corporal o enfermedad grave incurable.

Martha contó que apenas puede caminar y los dolores en sus piernas se han intensificado a tal punto que debe apoyarse en alguien más para moverse, ya que sus piernas no responden debido al intenso dolor.

Pero el dolor no le impide ser feliz. Martha no se limita al comer lo que a ella se le antoja y no se abstiene de tomarse alguna cerveza de vez en cuando.

En entrevista con Noticias Caracol, Martha expresó; “estoy más tranquila desde que me autorizaron el procedimiento me rio más y duermo más tranquila”.

Martha profesa la fe católica y está tranquila de su decisión, además ella no ve pecado en la eutanasia.

“Yo estoy totalmente tranquila me considero muy creyente de Dios, pero repito, Dios no me quiere ver sufrir y yo creo que, a nadie, ¿Qué padre quiere ver sufrir a sus hijos?”, expresó.

“Yo sé que la vida depende de la voluntad de Dios, pero yo creo que él me está permitiendo esto y me está premiando y por mí porque no voy a estar postrada en una cama”, agregó Martha.

La colombiana contó que ha recibido del apoyo de sus hijos y de sus once hermanos, quienes no estaban de acuerdo en una primera instancia; pero no quieren verla sufrir.

“Obvio si no estuviera en este diagnóstico y me fuera a morir el domingo no estaría tranquila, pero con una esclerosis lateral en el estado que la tengo lo mejor que me puede pasar es descansar”, expresó.