El 30.5 por ciento de las viviendas en Puebla no son propiedad de quienes las habitan, ya que son prestadas o rentadas, pero además presentan problemas de humedad o cuarteaduras, reveló este lunes la Encuesta Nacional de Vivienda (ENVI) 2020 del INEGI.

En la entidad hay un millón 716 mil 306 viviendas, de las cuales el 68.7 por ciento son propias de sus habitantes; el 15.9 por ciento son prestadas; el 14.6 rentadas y del 1.4 por ciento no se especificó su condición.

Del total, 140 mil 809 viviendas se compraron a crédito. De estas, el 66 por ciento se adquirieron mediante INFONAVIT; el 18.8 por ciento con créditos de instituciones financieras privadas; el 10.5 con préstamos de familiares y amistades y el 7.9 por ciento con FOVISSSTE.

La gran mayoría de las viviendas del estado cuenta con servicios básicos, pues tienen electricidad el 99.5 por ciento; drenaje el 96.8; agua entubada el 96.7 por ciento y cuentan con sanitario el 97.1 por ciento.

Sin superar los 3 mil pesos, rentas promedio en Puebla

Por una vivienda rentada en 2020 se pagó un promedio mensual de 2 mil 154 pesos; por una prestada el pago fue de mil 43 pesos, y por una vivienda propia que se está pagando la mensualidad promedio fue de 2 mil 932 pesos.

De las viviendas propias, que son un millón 179 mil 798, el 67.1 por ciento fueron construidas desde cero; el 14.6 por ciento se adquirieron construidas y nuevas; el 7.4 por ciento se compraron usadas, y el 10.8 por ciento se obtuvieron de otra manera que no se especificó.

El 32.5 por ciento de las viviendas poblanas tienen entre 11 y 20 años de antigüedad; el 26.2 por ciento de 5 a 10 años y el resto tienen de 21 años de antigüedad en adelante.

Viviendas presentaron problemas estructurales

Del total de viviendas, el 51 por ciento tienen problemas de humedad o filtraciones de agua en cimientos, muros o techos, mientras que 48.1 por ciento presentan grietas o cuarteaduras en techos o muros.

El 34.9 por ciento además registró pandeos o deformaciones en los marcos de las puertas o ventanas, levantamientos o hundimientos del piso, fracturas, pandeos o deformación de columnas, vigas o trabes y problemas en las tuberías de agua o drenaje.

En contraste, el 32.9 por ciento del total de viviendas no presentaron problemas estructurales.

La ENVI reveló también que el 91 por ciento de las viviendas no tienen un local comercial o espacio adaptado para negocio en su interior, pero el 9 por ciento sí cuenta con espacios destinados al comercio.