Rosa Cesareo, de la fonda “Los Arcos”, compra un cilindro de gas LP al día para preparar los alimentos que vende. El año pasado el cilindro le costaba 360 pesos, pero el que compró el martes lo pagó en 550 pesos a pesar de que venía incompleto y le duró menos.

En entrevista relató que sus ventas disminuyeron hasta 50 por ciento por la pandemia, pero aun así compra un tanque de gas diario, aunque tenga que sacrificar su ganancia u otros insumos para poder adquirirlo.

Solo en el último año el kilo de gas licuado de petróleo (LP) aumentó 37 por ciento y el litro 28 por ciento, de acuerdo con el informe Quién es quién en los precios del gas LP de la Procuraduría Federal del Consumidor (PROFECO).

Los pequeños negocios de venta de alimentos fueron de los más afectados por este incremento, debido a que el gas es de sus principales insumos.

Ahora solo rellenan

Avelina Venegas, en su negocio llamado Tlayoyos Zacapoaxtla, utiliza un cilindro de gas cada cuatro días, pero ante la subida en los precios optó por rellenar su tanque en las gaseras.

Hace tres meses el litro le costó 11.30 pesos, pero hace una semana se sorprendió al notar que el precio incrementó a 14.90 pesos por litro.

Los antojitos que vende no han cambiado de precio pese al aumento del gas LP, aunque lamentó que en el gas y la renta del espacio que usa para vender se va la mayoría de sus ingresos.

De acuerdo con el Índice Nacional de Precios al Consumidor del INEGI, en junio los energéticos aumentaron 14.41 por ciento, con lo cual tuvieron la inflación promedio nacional más alta de productos y servicios.

Van al gas 15% de ingresos

José Márquez, trabajador de una taquería ubicada en el Mercado Zapata, comentó que utiliza un tanque de gas a la semana. Hace un año lo compraba en 430 pesos, pero el último que compró lo pagó en 535 pesos.

Al mes tiene un gasto aproximado de 2 mil pesos en este insumo, lo que representa un 15 por ciento de los ingresos totales del negocio.

Aunque vio positiva la imposición de topes máximos al precio del gas LP, consideró que también debe existir una regulación para que los cilindros tengan un peso exacto y se eviten robos.

Topes les dan un respiro

Hipólito Martínez, dueño de Carnitas La Piedad Michoacana, utiliza un tanque de gas estacionario que rellena cada semana con un aproximado de 250 litros, por lo que cada vez le cuesta más llenarlo.

En noviembre de 2020 el litro de gas LP le costó 9.68 pesos, pero julio de este año ya pagó 13.33, es decir, 38 por ciento más.

La última vez que lo rellenó le costó 11.80 pesos el litro, luego de los topes máximos establecidos por la Comisión Reguladora de Energía (CRE), por lo que fue como un respiro en media de la asfixia que sufren los negocios a causa de la pandemia.