Cerca de 180 bodegas ubicadas en el Parque Industrial de La Resurrección operan sin licencia de funcionamiento sin drenaje ni la infraestructura adecuada para prevenir incendios, pero tanto este como el anterior ayuntamiento olvidaron hacer una revisión de las condiciones de este negocio que además de poner en riesgo la vida de quienes trabajan ahí, genera contaminación.

Los espacios de uso industrial son propiedad del ciudadano Jorge Kanan del Valle, de acuerdo con el Instituto Registral y Catastral del estado de Puebla y en su interior se guardan rollos de lona, cartón, embalaje de madera, productos químicos, colchones y además algunas se usan como maquiladoras o para teñir textiles.

Sin embargo, no está autorizado que, en este predio, ubicado en el antiguo camino a La Resurrección de la colonia Santa Rosa, se construyeran bodegas para almacenar todo tipo de materiales; toda vez que existió el proyecto de una recicladora que operaría la empresa Servicios Urbanos de Puebla S.A de C.V.

Durante la administración de Luis Bank Serrato como presidente municipal de Puebla, esta empresa representada por el señor Ángel Meneses Gutiérrez pretendía construir un centro de acopio, transferencia y comercialización de residuos sólidos urbanos y de manejo especial, para lo cual se solicitó un cambio de uso de suelo, que fue concedido, pero para el cual existían condiciones específicas.

Entre estas condiciones se encontraba que el plan a realizar, que contemplaba la construcción de Oficinas Administrativas y de una Estación de Transferencia y Reiclaje (ETyR), debía contar con redes de drenaje sanitario y pluvial por separado.

Pero esto no sucedió y hasta la actualidad las bodegas cuentan con fosa séptica y en recorridos por la zona, el equipo de e-consulta se ha percatado de la salida de pipas que realizan sus descargas hacía una de las barrancas del río Alseseca.

El proyecto inicial se comprometía a que las aguas residuales serían descargadas a un Biodigestor y que para el tratamiento de aguas que incluyeran sustancias como el aceite se debía construir una trampa de grasas.

Pero todos estos acuerdos nunca se llevaron a cabo y en su lugar se construyeron bodegas que no cuentan con las condiciones de seguridad ni los permisos necesarios del ayuntamiento y de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) para operar.

Estos espacios, a pesar de no contar con permiso de uso de suelo, operan así desde hace más de tres años, sin que los ayuntamientos de Luis Bank o de Claudia Rivera realizaran inspecciones o sanciones por irregularidades, por otra parte, la Conagua tampoco regula la cantidad de agua que se emplea ahí ni las descargas que realiza al Alseseca.  

El riesgo más grande podría afectar directamente a los habitantes de esta zona y a las empresas cercanas, pues al no contar con la infraestructura contra incendios necesaria; podría causar una catástrofe debido a que varios de los productos que ahí se almacenan son de fácil combustión.