La nadadora española Ona Carbonell expresó a través de su cuenta de Twitter la decepción y desilusión que siente hacia el Comité Organizador de los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, esto debido a que le negaron el permiso para viajar rumbo a la capital japonesa junto con su hijo, Kai, quien se encuentra en estado de lactancia. 

Al principio todo parecía apuntar a que las deportistas con hijos lactantes, o de muy corta edad, podrían viajar juntos a los Juegos Olímpicos , pero las entidades organizadoras dieron el informe de unas medidas extremadamente drásticas por parte del gobierno nipón donde se imposibilitaba esa opción para Carbonell.

Un semi-permiso

Ona explicó a través de un video en su cuenta de Instagram que las condiciones impuestas para que pudiera viajar a la competencia internacional eran que su pareja y su hijo debían quedarse en un hotel que se encuentra fuera de la Villa Olímpica, además de que no podrían salir de la habitación en ningún momento durante su estancia.

Lo anterior quiere decir que ella tendría que romper la burbuja olímpica cada vez que quisiera amamantar a su hijo, mientras que su pareja estaría confinado dentro de cuatro paredes durante poco menos de un mes.

En su video publicado en redes sociales, titulado “Juegos Olímpicos y conciliación familiar”, Carbonell se muestra amamantando a su hijo Kai y expresó también que hay más deportistas que se ven afectadas por la incompatibilidad de llevar a cabo su participación deportiva, mientras que cuidan de su familia, por lo que espera que el fin de la pandemia beneficie a los deportistas en este tema.

Finalmente, la dos veces medallista olímpica y 23 veces campeona del mundo en nado sincronizado tomó la decisión de viajar con el resto de la delegación a Tokio para ir en búsqueda de la medalla, aunque esto no significa que cesará a las protestas por haber tenido que separarse de su bebé.