La Comisión Nacional de Honestidad y Justicia (CNHJ) de Morena ratificó de nuevo que Mario Bracamonte González ya no es el delegado en funciones de dirigente del partido en Puebla. 

La resolución se emitió tras revisar el caso nuevamente por mandato del Tribunal Electoral del Estado de Puebla (TEEP).

La comisión confirmó el viernes el acuerdo emitido por el Comité Ejecutivo Nacional (CEN) el 28 de febrero de 2020, donde se dio por concluida la gestión de Bracamonte González en la presidencia estatal, y de Eduardo Carreño Ortiz en la Secretaría de Organización.

La resolución concluye que el CEN está plenamente facultado para nombrar y destituir delegados cuando así lo decida, sin un aviso de por medio ni un derecho de audiencia.

Por ello declaró infundados los agravios expuestos por el exdelegado, quien adujo que su remoción fue violatoria de sus derechos por repentina e injustificada.

La CNHJ también concluyó que el quejoso carece de interés jurídico para impugnar el acuerdo con el argumento de que su análisis y votación no se enlistó en el orden del día de la sesión del CEN.

Esto bajo el entendido de que el orden del día de las sesiones de la dirigencia nacional únicamente puede ser combatido por integrantes de la misma, dado que les compete directamente analizar y votar los asuntos.

La comisión además declaró inválido el agravio respecto a que el acuerdo no estaba fundado y motivado, pues concluyó que sí lo está.

Por unanimidad la CNHJ dejó firme la decisión del CEN, con lo cual se ratificó la destitución de Bracamonte González y Carreño Ortiz.

No obstante, el pasado 24 de febrero una parte del Consejo Estatal de Morena sesionó para nombrar a Bracamonte González como delegado estatal en funciones de dirigente.

A pesar de ello no ha formado parte de las decisiones importantes del partido y el control lo mantiene el secretario General en funciones de dirigente, Édgar Garmendia de los Santos.