El Tren Maya y sus obras complementarias comprometidas hasta ahora le costarán al país 348 mil 52 millones de pesos, cantidad de dinero 8  veces mayor a los requerimientos de recursos solicitados para el combate a la pandemia de covid-19.

De acuerdo con el registro del proyecto ante la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), la obra requerirá 161 mil 356 millones de pesos, más 139.4 mil millones que corresponden a contratos para su mantenimiento y operación por 30 años.

Además, se requerirán 8 mil 69 millones de pesos para la adquisición de material rodante adicional entre 2033 y 2043.

De acuerdo con información

Según el costo del proyecto y cuando menos ocho obras más planeadas que forman parte de la derrama económica que generará el tren a lo largo de su trayecto, el mayor beneficiario de esas inversiones será Quintana Roo.

La entidad proyecta obras de movilidad y desarrollo turístico, cuyo costo total suma  casi 39 mil 228 millones de pesos adicionales a lo que significa la construcción del ferrocarril.

El monto total de recursos de la obra del Tren Maya ferroviaria y los proyectos complementarios es casi 8  veces mayor a los requerimientos de recursos que el Instituto de Salud para el Bienestar (Insabi), la Secretaría de Salud, el IMSS y el ISSSTE han solicitado para atender la pandemia de Covid-19, de acuerdo con información del diario El Universal.

Durante la emergencia sanitaria, esos organismos hicieron requerimientos para equipo, instrumental y medicamentos por casi 25 mil millones de pesos, para enfrentar la pandemia, según consta en los oficios que entregaron a la Unidad de Inversión de la SHCP desde marzo de 2020 a la fecha.

Hay que agregar los 17 mil millones de pesos que el gobierno federal anunció esta semana que se han pagado para comprar diversas vacunas contra el coronavirus.

Para el caso del Tren Maya, hasta ahora el Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur), la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu) y la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) han entregado a la Unidad de Inversión de Hacienda los análisis costo-beneficio de los proyectos de inversión que acompañarán a la obra.

Entre los mayores montos de inversión previstos, destacan la modernización y rehabilitación de la Carretera Cancún-Tulum, promovida por Fonatur, con un costo de 19 mil 83.9 millones de pesos, para obras complementarias a la convivencia de 112.4 kilómetros con el Tren Maya.

Sedatu trabaja en el proyecto Movilidad Integral en Cancún, cuyo costo se estima en 7 mil 110.3 millones de pesos.

Este consiste en mejorar la movilidad urbana de Cancún, mediante la realización de obras estratégicas que van a permitir realizar un reordenamiento vial en la ciudad.

Otros 5 mil 883.4 millones de pesos serían utilizados para el puente vehicular Nichupté, mediante el cual se busca facilitar el desplazamiento de turistas con una conexión vial de tipo urbano que unirá al centro urbano de Cancún con la zona hotelera.

Fonatur también presentó lo que será el programa de adquisiciones para las reubicaciones de asentamientos humanos en el derecho de vía del proyecto del Tren Maya, con un costo de 3 mil 397.4 millones de pesos que serán utilizados para desplazar a 3 mil 286 hogares asentados sobre el derecho de vía.

Es decir, se busca llevar a cabo acciones dirigidas a la adquisición de predios y la construcción de vivienda para los hogares afectados por el proyecto del Tren Maya.

Otra obra de gran magnitud asociada al plan ferroviario es el nuevo aeropuerto de Tulum.

En este caso, la Sedena llevará a cabo los estudios de preinversión para la construcción de un aeropuerto mixto civil-militar con categoría internacional en Tulum, Quintana Roo.

Los estudios para determinar la factibilidad del proyecto con categoría internacional tendrán un costo de 237.6 millones de pesos.