El 26 de abril de cada año se ha instaurado desde el 2008 como una fecha que sirve para visibilizar a aquellas mujeres que se consideran lesbianas, debido a que tienen una preferencia sexual diferente a la normativa, lo cual se ha considerado como un desacato a las normas sociales.

De tal manera que, en esta ocasión, recordamos a la periodista y escritora Rosamaría Roffiel, quien se encargó de escribir Amora, la primera novela lésbico feminista de México.

España se ha convertido en uno de los países conservadores por excelencia, puesto que, durante muchos siglos, la Iglesia Católica gobernó, implantando algunas ideas, entre las que destaca el rechazo hacia la sexualidad y, por ende a cualquier género diferente al normativo, es decir, la gente solo debía identificarse como femenina o masculina, según su sexo.

A raíz de ello y, por causas históricas, los países latinoamericanos, como México también se han conformado como naciones conservadores, gracias al periodo histórico denominado como La Conquista de América.

Pese a que las instituciones españolas llegaron a América en el siglo XVI, lapso en que la Iglesia Católica fungió un papel importante en la vida política y a que tres siglos después, en el siglo XIX, Juárez promulgó las Leyes de Reforma, donde separa a la Iglesia del Estado, actualmente, las ideas tradicionalistas sobre la sexualidad continúan.

De tal manera que la novela autobiográfica de la mexicana Rosamaría Roffiel, llegó a cuestionar muchos estatutos de la sociedad en México, ya que retrata las ideas y vida de un grupo de mujeres lesbianas que, además se autoproclaman como feministas.

La novela se editó en 1989 y narra la vida de Guadalupe, una mujer adulta que, además es independiente, feminista y lesbiana. Guadalupe constantemente se enamora de mujeres bugas –mujeres que se consideran heterosexuales, pero que suelen tener aventuras con personas de su mismo sexo, ésto sin llegar a considerarse lesbianas- de tal manera que, la novela es un conflicto recurrente con los valores impuestos de la sociedad.

¿Por qué pocas mujeres se arriesgan a ser independientes económicamente?, ¿por qué muchas mujeres no exploran su sexualidad y por qué las que lo hacen, se esconden?, ¿por qué muchas feministas no aceptan a las lesbianas?, ¿por qué para los hombres el sexo no es más que una necesidad, que no implica emociones? Esas y otras son las interrogantes que Amora plantea entre sus páginas.

De acuerdo con los medios, el libro se agotó rápidamente, a pesar de que retomaba temáticas tabú para la época.

Ahora, en pleno siglo XXI, muchas de estas cuestiones siguen siendo un tema recurrente en la sociedad de México, por lo que, la novela sigue siendo vigente.