A un año del cierre total de escuelas por la pandemia de Covid-19, estudiantes de carreras relacionadas con el área de la salud serán los primeros en regresar a las aulas para sus prácticas profesionales.

Actualmente, todas las instituciones de educación superior están trabajando para cumplir los requisitos de la Secretaría de Educación de Puebla para que en mayo puedan abrir sus puertas, confirmó en entrevista con e-consulta, José Mata Temoltzin, rector de la Universidad Anáhuac Puebla y representante del Consorcio Universitario.

Informó que la reunión del Consejo Universitario con autoridades estatales fue para conocer y aclarar dudas sobre el documento de “Lineamientos para la Reanudación de Actividades Académicas Prácticas en Instituciones de Educación Superior”.

Entre los requisitos que deberán  cumplir las universidades están: una solicitud por escrito, compartir información sobre los laboratorios y áreas que abrirán, cumplir con 20 protocolos sanitarios y establecer el monitoreo de Covid-19.

“Estamos en ese proceso de integrar todos estos elementos y de 10 a 15 días a más tardar tendremos la oportunidad de que aquellas instituciones con  licenciaturas vinculadas a las áreas de la salud puedan regresar”, dijo.

El regreso no es obligatorio, es voluntario, por las circunstancias que puede estar pasando cada uno de los estudiantes, tanto económicas como de salud.

José Mata Temoltzin aclaró que no es necesario que los estudiantes presenten pruebas rápidas o PCR, porque los aforos en las aulas son mínimos y se respetan todas las medidas sanitarias.

A nivel estatal, estimó que en Puebla hay más de 250 mil estudiantes de nivel superior, algunos de ellos de otras partes del país, por lo que serán rigurosos en las medidas sanitarias y de control  para evitar la propagación del Covid-19.

Las instituciones que conforman el consorcio son: la Universidad Anáhuac, la Universidad de las Américas Puebla (UDLAP), la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (UPAEP), el Instituto de Estudios Superiores Tecnológicos de Monterrey campus Puebla, la Universidad Madero (UMAD) y la Universidad Iberoamericana Puebla.

Actividades por color del semáforo

Cuando el semáforo epidemiológico esté en rojo no se desarrollará ninguna actividad presencial. En color naranja –como actualmente está Puebla– se reanudarán las actividades en laboratorios con las carreras relacionadas con ciencias de la salud.

José Mata Temoltzin comentó que los estudiantes egresados de las Ciencias de la Salud pueden ser de apoyo para la atención de la pandemia por Covid-19.

Agregó que cuando el semáforo epidemiológico cambie a amarillo, se podrán abrir las áreas de laboratorio y otras áreas, dependiendo de la carrera.

La reanudación de actividades prácticas para estudiantes de los últimos semestres también  permitirá que puedan titularse.

“En este semáforo amarillo también se nos permitirá retomar algunas actividades deportivas (…) esto no quiere decir, válgame la expresión, que vamos a regresar de jalón, todos al mismo tiempo. No. Iremos regresando de manera escalonada, con algunos grupos”, puntualizó.

Las instituciones particulares han hecho cambios físicos para recibir a los alumnos e inversiones importantes para cumplir con los protocolos.

En el caso de la Universidad Anáhuac  comentó que se hizo una inversión de 20 millones de pesos en  dispensadores de gel y  equipo para sanitización de espacios.

Aumentó la deserción

La Federación de Instituciones Mexicanas Particulares de Educación Superior (FIMPES), que integra a las 112 escuelas privadas del país, registró una deserción de 5 a 10 por ciento de alumnos matriculados, durante la pandemia.

El también presidente de la FIMPES, José Mata Temoltzin, señaló que hubo estrategias de apoyo como becas, prórrogas y otras más para impedir el abandono escolar, sin embargo, el covid-19 tuvo alcances mortales.

En el caso de Puebla no precisó una cifra de deserción de alumnos  en universidades privadas, aunque refirió que las instituciones pudieron enfrentar la pandemia con las clases en línea.

Ahora, con el regreso paulatino a las aulas, confió en que exista una recuperación de mayor número de jóvenes en las aulas, que permita el crecimiento no solo económico, sino social e intelectual de la entidad.