María Monserrat 'Z' salió el pasado viernes 12 de marzo de su hogar en la ciudad de Puebla. Su familia la buscó por casi cuatro días hasta que finalmente hoy pudieron confirmar que desde el sábado por la madrugada fue hallada sin vida en el Barrio de Xonaca.

Este feminicidio se convierte en uno de los más recientes casos de violencia contra la mujer en Puebla, donde apenas hace una semana se llevaron a cabo manifestaciones de repudio a esas expresiones delictivas.

Aproximadamente al mediodía del pasado viernes 12 de marzo, Monserrat, de 32 años de edad, salió de su domicilio en la colonia Bosques de Amalucan y fue la última vez en que fue vista con vida.

A través de redes sociales, familiares y amigos comenzaron su búsqueda desde la mañana del sábado, indicando que al momento de la última vez que fue vista vestía una camisa rosa con cuadros negros, una blusa de tirantes blanca, un pantalón de mezclilla y botines negros.

Los esfuerzos por dar con su paradero no dieron resultado de forma inmediata pero este martes la familia finalmente se enteró que una mujer con las mismas características de Monserrat se encontraba en el Servicio Médico Forense, por lo que iniciaron los trámites para poder ver ese cuerpo.

Tras cotejar los rasgos descritos por la familia de Monserrat con el cuerpo, se supo que este correspondía al de la víctima por lo que se pudo realizar el reconocimiento de los restos por parte de sus deudos, quienes confirmaron que efectivamente se trataba de María Monserrat.

La mujer fue hallada a las 2:06 de la madrugada del pasado sábado 13 de marzo, es decir, aproximadamente 15 horas después de que salió de su casa. El cuerpo estaba envuelto en una cobija en el parque ubicado en el Bulevar Xonaca y la 20 Oriente.

Los responsables de encontrarla fueron policías estatales a bordo de la patrulla PE-2052 y PE-1051, los cuales por el aviso de un indigente se percataron del cuerpo que estaba cubierto con una cobija y, a un costado, una carretilla con la que presuntamente la llevaron hasta ese punto.

El cuerpo estaba completamente golpeado, con el pantalón abajo, maniatado y con una soga amarrada al cuello, lo cual confirmó que se había tratado de un asesinato, aunque ahora con la identificación de la víctima podría avanzarse más en las investigaciones.