Alrededor de 50 personas, entre familiares y amigos, acudieron este día al panteón auxiliar municipal de La Resurrección a fin de dar el último adiós a Aidé Yamileth y su abuelita Guadalupe, dos de las tres víctimas mortales del accidente registrado el pasado sábado cuando un mototaxi se quedó sin frenos y chocó contra una barda.

Alrededor del mediodía de este lunes se llevó a cabo una misa en la iglesia de esta misma junta auxiliar, perteneciente al municipio de Puebla, donde los familiares, amigos y vecinos de la mujer de 54 años de edad y su nieta de apenas 4 años acudieron para pedir por su eterno descanso, de acuerdo con las creencias católicas.

Posteriormente el cortejo fúnebre partió con rumbo al panteón auxiliar municipal de esta demarcación, donde medio centenar de personas se dieron cita para darle el último adiós Aidé Yamileth, de apenas 4 años de edad y a su abuelita Guadalupe, de 54, ambas muy queridas en esta localidad.

A pesar de las restricciones para evitar aglomeraciones por la pandemia del Covid-19, las personas más allegadas a estás víctimas se dieron cita en el panteón para cumplir la tradición y despedirse de ellas en medio de oraciones y cantos religiosos.


Yamileth, hija única, fue despedida de manera dolorosa y sentida por sus padres quienes a su vez tuvieron que dar el último adiós a Guadalupe, quien era madre de seis hijos y que al momento del percance viajaba con una de sus nietas más pequeñas.

Debido al dolor que embarga a la familia, sus seres más cercanos evitaron dar declaraciones al respecto.

Hay que recordar que el presunto responsable de este accidente, el conductor del mototaxi, también murió durante el aparatoso choque.

Fue el pasado sábado por la tarde cuando Guadalupe y Yamileth viajaban a bordo del mototaxi en las inmediaciones de la colonia Tilostoc, en la junta auxiliar de La Resurrección, cuando el conductor aparentemente se quedó sin frenos y al no poder controlar la unidad terminó estrellándose contra una barda de una casa.

La frágil estructura que caracteriza a estos vehículos, así como la falta de aditamentos de seguridad para los pasajeros, provocó que tanto el conductor como sus dos tripulantes salieron proyectadas de la unidad causando severos golpes en todo el cuerpo, principalmente en la cabeza.

Para cuando los paramédicos de Protección Civil Municipal de Puebla llegaron nada pudieron hacer por salvar la vida de estas tres personas o lo que los servicios periciales de la Fiscalía General del Estado realizaron las diligencias correspondientes al levantamiento de los cadáveres.

A pesar de que es un medio de transporte muy socorrido en las juntas auxiliares, el descontento que generó este percance provocó que la mayoría de estos vehículos que operan de forma ilegal hayan salido de circulación en La Resurrección, aunque se desconoce si lo harán de forma permanente.