Cada día, los artistas urbanos y vendedores de productos aumentan en los cruceros viales más importantes de la ciudad de Atlixco, esta situación  aún más notoria en fines de semana.

El área de tránsito municipal indicó no tener un número exacto de personas que se la” rifan” en los semáforos, debido a que es una situación muy variable.

Se calculan unas 20 personas, entre mujeres, hombres y niños, con edades de 5 años hasta los 50; limpian parabrisas, venden plantas, dulces, refrescos, accesorios para celulares y también están los malabaristas y artistas urbanos.

Durante la última década en Atlixco, fue cuando empezaron a aparecer los primeros limpia parabrisas, en el entronque de la avenida Río Sonora y el bulevar Rafael Moreno Valle, al norte de la ciudad. Los que ahí se ganaban la vida a través de la buena voluntad de los conductores eran jóvenes que lo hacían para poder pagar su vicio, el alcohol o las drogas.

Algunos hacían malabares, otros limpiaban los parabrisas. A su parecer, los más solidarios siempre fueron los choferes del transporte público, que por lo menos una vez al día les daban unas monedas. Hace dos años, una pareja de jóvenes dedicados a la danza folclórica empezó a bailar entre cambio y cambio del semáforo.

De igual manera, como aumentó el número de personas en estos cruces, se trasladaron a otros como el crucero 33, que es el entronque entre la avenida Independencia y la calzada Oaxaca con el bulevar Ferrocarriles.

Fue en este año cuando el semáforo del libramiento a Izúcar de Matamoros en donde se conecta el bulevar Emiliano Zapata, comenzó a tener una mayor cantidad de artistas, vendedores y limpia parabrisas, pese a los riesgos que representa estar ahí, ya que es una carretera federal donde el tránsito de vehículos con carga pesada es constante.

Foto Al Día