Puebla, estado gobernado por Luis Miguel Barbosa Huerta, ocupó en 2019 el quinto lugar con el presupuesto anual más alto para gasto administrativo entre los 32 estados del país.

La entidad destinó 37 mil 915 millones de pesos para gasto administrativo en 2019, lo que la coloca entre los estados que más recursos le destinaron, junto con Ciudad de México, con 117 mil 314 millones de pesos; Estado de México, con 71 mil 657 millones de pesos; y Veracruz, con 54 mil 497 millones de pesos.

El gasto administrativo o burocrático se define como la suma de los montos destinados a servicios personales, materiales y suministros, y servicios generales.

A pesar de ubicarse entre los estados que más destinan a presupuesto administrativo, entre los años 2015 y 2019 Puebla tuvo una disminución de 1.3 por ciento, de acuerdo con el Informe Estatal del Ejercicio del Gasto (IEEG) 2020 elaborado por el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO).

El informe analiza las principales partidas y el crecimiento del gasto administrativo en 26 poderes ejecutivos estatales y señala que el gobierno del estado de Puebla gastó 1.8 por ciento más de lo aprobado en su presupuesto de egresos para el ejercicio fiscal 2019.

Al analizar de forma desagregada los servicios personales, materiales y suministros, y servicios generales, conceptos que integran el gasto administrativo, se observa diferencias aún más notorias entre los montos aprobados y ejercidos en la administración de Puebla.

En el concepto servicios personales que agrupa sueldos y salarios, honorarios, prestaciones, aportaciones de seguridad social al personal de carácter transitorio o permanente se observa que Puebla tuvo en 2019 una baja de 1.2 por ciento.

Sin embargo, hubo un aumento de 49.8 por ciento en el concepto materiales y suministros, que incluye todo insumo necesario para el adecuado funcionamiento de la administración: material de oficina, alimentos y utensilios, uniformes, materiales de construcción, equipo de seguridad, suministros médicos, entre otros. 

Y en el concepto servicios generales, que incluye el gasto destinado al pago de servicios básicos, como agua, luz, gas, telefonía fija y celular, Puebla tuvo un aumento de 22.7 por ciento con respecto de lo autorizado.

Una mala planeación presupuestal, señala el IMCO, se traduce en incrementos injustificados del gasto burocrático; “si en 2019 los ejecutivos estatales hubieran gastado lo que dijeron que gastarían en sus presupuestos, el aumento observado entre 2015 y 2019 habría sido únicamente de 2 por ciento, equivalente a 42 mil 293 millones de pesos.”

El IMCO recomienda establecer controles a las modificaciones presupuestales de los ejecutivos estatales que limiten el aumento desproporcionado del gasto administrativo, y pide mayor participación de los congresos locales en la aprobación y la supervisión del ejercicio del gasto: cumplir su función de contrapeso.