Te puede interesar:
Eran alumnos de BUAP y UPAEP los asesinados en Huejotzingo
Seguridad
El coronavirus apagó la exigencia universitaria de justicia por el triple homicidio de estudiantes de la BUAP, la Upaep, y un conductor de Uber
Imagen e-consulta.com
Los asesinatos de Francisco Javier, Josué Emanuel, José Antonio y Ximena fueron en 2020 el estandarte del movimiento estudiantil más importante de los últimos años en Puebla con repercusiones educativas, sociales y políticas como la marcha estudiantil más numerosa de los últimos años y hasta el cese de funcionarios estatales.
Sin embargo, la indignación que encendió en la comunidad estudiantil el asesinato del conductor de Uber y los tres pasantes de medicina, dos de ellos originarios de Colombia, se apagó con la panademia del Covid-19, además de que los procesos penales en contra de los presuntos homicidas continúa estancado.
El asesinato
La mañana del 24 de febrero de 2020 se hizo público uno de los crímenes más condenados de los últimos años en Puebla, cuando en un camino de terracería cercano al Bulevar Aeropuerto, encontraron cuatro cadáveres.
Inicialmente se pensó que se había tratado de una ejecución múltiple ligada a un ajuste de cuentas entre las bandas criminales que operan en la región, pero en minutos el caso dio un vuelco al confirmarse que las víctimas eran estudiantes.



Te puede interesar:
Eran alumnos de BUAP y UPAEP los asesinados en Huejotzingo
