Familiares y amigos de José Agustín Martínez Sánchez le dieron el último adiós este sábado durante un sepelio celebrado en las instalaciones del Panteón Municipal de la ciudad de Puebla, apenas unas horas después de que lograron un acuerdo con la empresa de seguridad para que el hombre de 61 años trabajó y que los apoyará a buscar una pensión.

Fue la tarde de este día cuando familiares y amigos de José Agustín llegaron a las instalaciones del Panteón Municipal ubicado en la avenida 11 Sur de la ciudad de Puebla, para intentar expresarle su cariño aunque solamente 20 personas pudieron ingresar al cementerio debido a la contingencia sanitaria.


El pequeño acto estuvo encabezado principalmente por los hijos de José Agustín y su esposa, los cuales durante las últimas horas se han encargado de realizar los trámites correspondientes para poder enterrarlo y solucionar los problemas legales que surgieron con la empresa Integrity Protection Services.
Al término del sepelio Roberto, uno de los hijos de José Agustín, dijo en entrevista que a pesar de que en un principio no pudieron llegar a un acuerdo con la empresa para la que trabajó su padre como guardia por dos días antes de ser asesinado durante un asalto en un Oxxo de San Ramón, actualmente se encuentran en pláticas y lo único que quieren es llegar a un acuerdo.
Señaló que aunque se encuentra en una etapa de duelo, lo único que buscan es ayuda para su madre por lo que será el personal de la empresa quien apoye a buscar una pensión por parte del Instituto Mexicano del Seguro Social, que era la dependencia que lo tenía asegurado.

Aunque tampoco pudieron ingresar al sepelio, representantes de la empresa de seguridad privada para la que trabajó José Agustín llegaron a las instalaciones del Panteón Municipal donde pudieron conversar con los familiares del hombre que se dedicaba a trabajar en ferias y carnavales hasta antes del inicio de la pandemia.
En este sentido descartaron realizar algún tipo de manifestación ya que lo único que buscan es solucionar todo de la manera más pacífica y cordial posible, por lo que también dijeron sentirse ajenos a la situación legal de los detenidos pues lo único que buscan es que paguen por el crimen que cometieron y que sean las autoridades quienes demuestren su culpabilidad.