La movilidad de los custodios y personal administrativo de los diferentes Centros de Reinserción Social (Ceresos) de Puebla ha provocado un rebrote de Covid-19 entre la población penitenciaria que ahora suma 62 personas privadas de la libertad, contagiadas.

Así lo confirmó el secretario de Gobernación, David Méndez Márquez, quien en la conferencia de prensa matutina del gobernador Miguel Barbosa Huerta, dio a conocer que el caso más reciente y preocupante fue el de 59 internos que dieron positivo a la prueba en el penal de Chignahuapan.

"Son 358 personas que hasta el momento han dado positivo, actualmente solo tenemos 62 personas que están activas y que se encuentran, 61 de ellos en las instalaciones del Ciepa y uno más se encuentra hospitalizado en el hospital de Izúcar de Matamoros", indicó el secretario de Gobernación.

El funcionario también señaló que respecto a la ola de casos que se dio en el Cereso distrital de Chignahuapan, se trató de un contagio derivado de la movilidad que tienen los custodios y el personal administrativo, que entra y sale de los centros penitenciarios.

"No deja de haber movilidad por parte, tanto de los custodios como del personal administrativo de los distintos penales. En el caso de contagio en Chignahuapan se da a partir de esta situación", confirmó el secretario de Gobernación.

El pasado 29 de diciembre la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) dio a conocer que en dos semanas los casos positivos de Covid-19 en los Ceresos de Puebla crecieron 20.13 por ciento, al pasar de un acumulado de 298 casos al 15 de diciembre, a 358 para finales del mismo mes.