El gobierno de Javier Duarte fue señalado en una investigación periodística -realizada por 25 medios internacionales- de fabricar una verdad histórica en el crimen de la corresponsal de Proceso en Veracruz, Regina Martínez, cometido el 28 de abril de 2012. 

En una primera entrega titulada “Regina Martínez, el asesinato que marcó el camino para silenciar a la prensa en México”, se relata cómo el caso de la reportera veracruzana fue desvirtuado minimizado a un crimen pasional. Esa versión habría sido maquilada y replicada haciendo uso del aparato del gobierno estatal. 

Regina Martínez Pérez (48 años) fue asesinada al interior de su domicilio en el municipio de Xalapa. Sus victimarios la golpearon salvajemente y además la asfixiaron. La periodista previamente había referido con amistades sentirse con miedo y ser objeto de espionaje. 

El reportero de El País, Jacobo García, cita una llamada de un periodista con la vocera del gobierno de Duarte, Georgina Domínguez Colío, quien actualmente enfrenta un juicio en libertad, por delitos de corrupción. 

El reportero solicitó en mayo de 2012 -se expone en el reportaje- una entrevista con el entonces mandatario priista, Javier Duarte. Domínguez Colío contestó para excusarlo, pero, a cambio, soltó, lo que dijo, era un contexto necesario para entender la muerte de Regina Martínez. 

- ¿Ya sabe que Regina era lesbiana, ¿no?

- No, no lo sabía. Pero tampoco es ese el motivo de mi investigación.

- Sí, tenía una vida algo disipada. Medio revuelta.

- Disculpe, en realidad solo quería entrevistar al señor Duarte, pero ¿puedo citar en el reportaje esta llamada?

- Nooo, esa información es solo para que la tenga en cuenta. Es importante que lo sepa.

- Muchas gracias. 

La llamada, de alguna manera, terminó por coincidir con la versión oficial en torno al caso de Regina. “El caso se cerró poco después como un robo con ingredientes de crimen “pasional”, tal y como escribió inicialmente la Fiscalía, por el que se declaró culpable a Jorge A. Hernández, alias El Silva”, se lee en el reportaje. 

Sin embargo, esta versión fue puesta en duda por Laura Borbolla, quien investigó ese caso desde la Fiscalía Especializada para Delitos contra la Libertad de Expresión (FEADLE) y que además dio una entrevista para el Proyecto Cartel. 

“Las manipulaciones, según Borbolla, comenzaron en la misma escena del crimen. La policía local había aplicado una cantidad excesiva de polvo revelador y deterioró las huellas digitales encontradas en los objetos de la casa”, expuso Borbolla. Además, agregó que hubo dos huellas localizadas en el domicilio de Regina que nunca fueron identificadas.  

“Según la sentencia, el asesinato fue cometido por un ladrón de poca monta tras un intento de robo. Durante el juicio, El Silva confesó que fue a casa de Regina Martínez con un amigo común, José A. Hernández, apodado El Jarocho. Los hombres, supuestamente, exigieron a Regina que les entregara los objetos de valor y ahí comenzó una pelea que terminó cuando El Jarocho golpeó hasta la muerte a Regina. Posteriormente huyó y jamás se ha vuelto a saber de él”.

Aunque “El Silva” fue declarado culpable, y sentenciado con 38 años de cárcel por robo y homicidio, meses después se retractó de su confesión y alegó ante un juez que todo fue producto de actos de tortura ejercidos por fiscales de Veracruz. 

“Laura Borbolla nunca creyó en esta hipótesis. “Si hubiese sido un robo, todo hubiera sido un desorden”, dice. Aparte de eso, la fiscal observó otro detalle: varios objetos de valor seguían en la casa de Regina, entre ellos un elegante lector de CD, una impresora, una bolsa de mano y unos aretes de oro que estaban sobre la mesa”

Otro funcionario señalado en el reportaje, es Enoc Maldonado, director de investigaciones ministeriales en la administración de Javier Duarte. Maldonado ha sido acusado de alterar escenas del crimen ligadas a desapariciones forzadas de personas, presuntamente cometidas por la Secretaría de Seguridad Pública de Veracruz. 

Laura Borbolla acusa de todo ello a Enoc Maldonado. “Sentíamos que por un lado a mí me decía: ‘Sí claro, fiscal; lo que tú necesites’. Yo me daba la vuelta y él les hablaba y les decía: ‘No le den nada’. Siempre fue esa la sensación con él”, refiere el reportaje. 

Enoc Maldonado rechaza los señalamientos de Borbolla en el reportaje y sostiene que la investigación se llevó a cabo correctamente y que, además, El Silva no fue torturado.

Proyecto Cartel también expone que la versión oficial del crimen de Regina Martínez, así como la sentencia contra su probable asesino, fue replicada en redes sociales y por medios de comunicación, de dudoso origen, al servicio de los intereses del gobierno de Javier Duarte.  

“El encargado de mover mediáticamente la sentencia fue El Golfo Veracruz con una noticia que decía “La PGJ esclarece el homicidio de la periodista Regina Martínez, corresponsal de Proceso”, que reprodujo repetidamente en Twitter. Forbidden Stories descubrió que la mayoría de los perfiles que movieron la noticia eran falsos. Un análisis realizado por La Mesa de Trabajo contra la Desinformación, una asociación especializada en la identificación de campañas de fake news, encontró que al menos 190 cuentas automatizadas (bots) fueron usadas en la operación”, se expone en la investigación.